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TRIBUNA

El cansancio pasa factura

Muchos partidos. Mantener el ritmo que exige el juego del Atlético es duro. Algunos jugadores están acusando la enorme carga de partidos que llevan a cuestas. Simeone es uno de ellos. El argentino desde hace unas semanas no está fresco. Si añadimos que los resultados no acompañan se nota más.Poyatos y Moya. Qué cabeza la de Poyatos. Dio la impresión que había golpeado el balón con el pie. Entró con la fuerza que le caracteriza en busca del centro de Romero. La jugada de Moya, incluido el pase a VIaovic, sensacional. Como el tercer gol.

Sin suerte. El Atlético no encuentra el camino del gol. Ayer, salvo unos minutos, el Valencia fue superior. No obstante, tuvo dos ocasiones en momentos decisivos. El remate de Esnáider que le hubiera dado ventaja y la ocasión de Kiko que pudo ser el empate. También 11 contra 10 es mucha ventaja.

La felicitación. Los tres jugadores de más clase del Atlético funcionaron como una máquina de precisión. Kiko interpretó el taconazo de Pantic a la perfección y le devolvió la pelota al espacio libre, éste se la puso a Esnáider, que sin parar, remató con la izquierda. Zubizarreta sacó una mano de no se sabe dónde para salvar el gol. Mejor que la parada fue la felicitación posterior de Esnáider.

Inoperancia. Increíble las ocasiones que erró el Valencia en la segunda mitad del partido. Al final El Piojo consiguió la más difícil. VIaovic pudo colocarse de pichichi. Sin quitarle mérito a Molina, la inoperancia de los valencianos acalló Mestalla unos minutos con el gol de Esnáider.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de octubre de 1996