POLÉMICA SOBRE LOS PRESOS DE ETA

Ardanza cree un exito que utilice la "vía institucional"

El PNV está decidido a dejar claro que no es para el Gobierno un socio fácil, o al menos que hay áreas en las que va a impulsar sus propias políticas, aunque choquen con las del Ejecutivo de José María Aznar. El líder del PNV, Xabier Arzalluz, y el presidente del Gobierno vasco, José Antonio Ardanza, defendieron ayer el acuerdo del Parlamento vasco por el acercamiento a Euskadi de los presos de ETA. Ardanza considera un éxito haber sumado los votos de HB a una reclamación tramitada por vía institucional.

Arzalluz advirtió al ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, que su política penitenciaria deberá pasar el examen de las instituciones europeas de derechos humanos, porque el Parlamento de Euskadi va a denunciar ante las mismas la dispersión de los presos. Para ello, cuenta con la mayoría que el jueves aprobó la resolución pidiendo el acercamiento.

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"Mayor Oreja tendrá que responder ante Europa", declaró en Pamplona Arzalluz, según el cual el acercamiento de los presos "no es un favor, sino el cumplimiento de la legalidad". "La ley dice lo que dice", agregó, "y todos tenemos derecho a exigir por vías democráticas su cumplimiento. No podemos acceder a los chantajes y amenazas de los violentos, pero por primera vez, y es importante", recalcó, "HB lo ha pedido civilizada y democráticamente, junto con otros".

"Visión de las cosas"

Para Arzalluz, el apoyo de HB "demuestra que empiezan a tener cierta visión de las cosas". Respecto a la posición del ministro del Interior, subrayó que "sigue siendo continuista, la misma que tenía cuando él era diputado del Parlamento vasco"."Además", subrayó Arzalluz, están los derechos de los familiares. La madre de Zabarte, por ejemplo, que es una señora mayor, tiene a su hijo en el Salto del Negro [Canarias]. Esa mujer ¿qué ha hecho para verse privada del elemental derecho de ver a su hijo siempre que pueda? Nosotros no entramos en el reagrupamiento. Si un día callamos fue porque entendimos que podría haber beneficios superiores con la dispersión, pero al final no los hubo".

También el lehendakari José Antonio Ardanza terció en defensa del acuerdo del Parlamento vasco. Admitió que la división de los partidos democráticos en la Comisión de Derechos Humanos dificulta la búsqueda del consenso en la próxima reunión de la Mesa de Ajuria Enea, prevista dentro de unas semanas. Pero "la mesa de Ajuria Enea no es Lourdes, ni Fátima", dijo. "Vamos a intentar recomponer el consenso, pero hay un don que a mí todavía no se me ha concedido y es el de hacer milagros".

Ardanza invocó el cumplimiento escrupuloso de la ley para explicar su respaldo a la demanda de acercamiento de los presos. "Si los demócratas no cumplimos las leyes que nosotros mismos nos hemos dado", señaló, "estaremos dando cobertura a HB y no podemos permitirnos el lujo de darles banderas en las que, además, pueden tener razón".

A su juicio, el acuerdo parlamentario legitima la democracia al exigir el cumplimiento de la ley" y tiene la virtud de "sumar el apoyo de HB en un vía institucional". En respuesta a quienes les reprochan que hayan pactado el acuerdo con HB, Ardanza subrayó que "el cumplimiento de la ley no debe ser interpretado en clave de claudicación".

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