Interior considera la nota de ETA a sus presos como prueba de manipulación

El Ministerio del Interior considera como una prueba más de la manipulación a que ETA somete a sus presos la circular que les ha enviado limitando a 25 días la duración de sus huelgas de hambre indefinidas (véase EL PAÍS de ayer). "Los utiliza y maneja según su antojo", manifestaron ayer fuentes del departamento que dirige Jaime Mayor Oreja.Los servicios de información policiales han interceptado un comunicado de la banda terrorista aleccionando a sus reclusos sobre cómo tienen que desarrollar estas muestras de protesta y, en concreto, la que iniciaron el pasado día 9 para exigir su traslado a cárceles próximas a Euskadi dentro de una campaña que, mediante relevos, pretende extender hasta 1997. ETA estima que la negativa a ingerir alimentos no puede prolongarse hasta que uno tenga que entubarse (recibirlos a través de una sonda).

El viernes pasado, precisamente, el Gobierno rechazó una petición de acercamiento generalizado de estos internos formulada por el Parlamento vasco y su Comisión de Derechos Humanos por entender que, si el selectivo es posible en función de la evolución de cada uno, el global favorecería la estrategia de ETA, ya que podría controlarlos mejor y presionar más sobre sus decisiones.

Interior entiende que "de la lectura atenta de la circular y de las instrucciones que en ella se dan se deduce que la actual huelga de hambre es sui generis y no tiene nada que ver con las que se hacen en otros lugares del mundo", informa EP. Para los responsables de la lucha antiterrorista "es evidente y claro que con este tipo de huelgas blandas lo único que persigue ETA es un efecto propagandístico y dar la impresión de que ese mundo de los presos y sus familiares está muy cohesionado y unido cuando, en realidad, todos sabemos que se desmorona ante la falta de expectativas y de salidas a su situación" por parte de la dirección etarra. Iparretarrak

Por otra parte, Iparretarrak, organización separatista del País Vasco francés, ha manifestado su disposición a abandonar las armas siempre que las principales reivindicaciones y la identidad de su pueblo estén garantizadas, según una entrevista publicada ayer por el periódico Egunkaria.

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En la misma, los representantes de esa banda afirman que no existirá "paz civil" hasta que el Gobierno francés reconozca el Norte de Euskal Herria y añaden que, si esto se produce y se concede además una amnistía total para los presos, se podrían replantear el abandono de la lucha armada.

Por otra parte, hoy comienza en varias ciudades europeas -París, Bruselas, Berlín, Ginebra, Roma, Copenhague y Lisboa- una campaña, en la que se prevé que participen más de 500 personas, convocada por dos agrupaciones de familiares de presos y consistente en ayunar durante una semana.

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