Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La reina Isabel II imita a la princesa Diana y prohibe a los fotógrafos de prensa que se acerquen

La polémica sobre el derecho a la intimidad de la familia real británica ha resurgido con la prohibición de la reina Isabel II a cuatro fotógrafos de prensa de acercarse a su residencia de verano en Balmoral (Escocia), siguiendo los pasos de la princesa Diana contra el paparazzo Martin Stenning. La Reina autorizó a sus abogados a escribir a cuatro fotógrafos -que trabajan por cuenta propia y cuyos nombres no se han difundido- una carta en la que se les insta a no acercarse sin permiso a la familia real mientras esté de vacaciones, so pena de incoar acciones legales, informó anoche el palacio de Buckingham.La carta fue remitida hace dos semanas. La Reina y sus familiares comienzan hoy sus vacaciones en Balmoral.

La orden de Isabel II se ha dado a conocer al "sino tiempo que la prohibición judicial obtenida por la princesa Diana de Gales para impedir que Stenning se le acerque a menos de 300 metros. Diana se ha mostrado dispuesta a declarar ante los tribunales por este caso. Si finalmente lo hace, será el primer miembro de la familia real en prestar declaración ante un tribunal desde que en 1891 lo hizo Eduardo VII, entonces Príncipe de Gales, en apoyo de un amigo.

Las acciones legales emprendidas por la Princesa y la Reina han sido acogidas con satisfacción por los políticos, tanto conservadores como laboristas, y ha reabierto un intenso debate sobre los límites de la libertad de prensa. El ex ministro de Cultura David Mellor, conservador, indicó: "Creo que hay mucha gente muy preocupada por el extremado acoso, a que se ve sometida la familia real. Sus miembros han quedado atrapados en medio de la batalla por conseguir mayor número de lectores entre los periódicos populares, que parecen indiferentes al daño que se causa a la institución de la monarquía como resultado de sus actividades".

La diputada laborista Janet Anderson, que introdujo un proyecto de ley en la Cámara de los Comunes para tipificar como delito el acoso a una personalidad pública, dijo que el caso de la princesa Diana pone de manifiesto la necesidad de que el Gobierno tome cartas en el asunto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de agosto de 1996