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JUEGOS OLÍMPICOS DE ATLANTA

17 alegrías y cinco decepciones

España superó la previsiones de medallas a pesar de los fracasos de Chappé, Carballo, Martín Fiz, Usieto y el hockey femenino

España superó las pronósticos. Se lleva de Atlanta 17 alegría y un puñado de decepciones, cinco. Al final sólo hubo cinco medallas menos que en Barcelona y bastantes menos de oro (5 frente a las 13 del 92), pero con las seis de plata y las seis bronce se registró una marca que colma bastantes esperanzas. Supone que el deporte español se ha asentado en un puesto muy digno dentro de la élite mundial, sólo por detrás del segundo grupo de los grandes. El trabajo que se empezó para Barcelona ha seguido dando sus frutos. No importó que algunos atletas no resistieran la presión -bastantes de las opciones femeninas-, porque otros se crecieron.Atletismo. Cinco finalistas (Cacho, Martín Fiz, Massana, Rocío Ríos y Molina), es decir, clasificados entre los ocho primeros, resulta escaso botín para las 59 actuaciones que protagonizaron los atletas españoles en Atlanta. No significa un paso atrás con respecto a los Juegos de Barcelona 92, donde hubo seis (Plaza, Cacho, Peñalver, García Chico, Maite Zúñiga y Antón), pero tampoco, un avance. Es el problema de siempre: ¿Viene demasiada gente a la selección?. Mara José Mardomingo no encontró problemas para fulminar el récord de España de 100 metros vallas, ni Jordi Mayoral para rozar el de 200 metros, ni Julia Vaquero para dar una lección de orgullo en los 10.000. Massana, en 50 kilómetros, y Cacho en los 1.500 fueron los únicos que subieron al podio.

Balonmano. El hecho de ganar medalla ayer dio lo mismo. Podía importar para la suma final, pero no para un deporte que de no pasar de los quintos puestos ha entrado desde el pasado Europeo a sentirse fuerte para luchar por las medallas en las grandes competiciones. Pero el camino está abierto y ha sido un justo premio para viejos y menos viejos luchadores de este maltratado deporte como Domingo Bárcenas, Juan de Dios Román, Javier Loinaz o Cecilio.

Boxeo. Rafael Lozano tenía opciones de medalla y las cumplió. Su límite estaba sobre el bronce.

Ciclismo. En ruta, Miguel Induráin y Abraham Olano cumplieron a la perfección lo que tenían que hacer: repetir en la contrarreloj de Buckhead el oro y la plata de 1995 en los Mundiales de Colombia. Era más difícil por el circuito, como se había demostrado en la. prueba en línea, pero lo consiguieron. De las chicas no se esperaba nada, y eso ocurrió. Están en otra galaxia. En pista, falló Escuredo en el kilómetro. De la medalla de oro de Moreno a un undécimo puesto hay mucha diferencia. Al menos, Juan Llaneras fue sexto en la carrera de puntuación y Martínez Oliver, que fue eliminado en cuartos. El equipo de persecución fue quinto. En bicicleta de montaña, Jokin Mujika fue 22º y Roberto Lezaun ni terminó. En mujeres, Blanco acabó vigésima y Rovira penúltima.

Esgrima. La presión y el orgullo pudieron con Taymí Chappé. Era una de las candidatas a medalla y se le atragantó en el primer combate una surcoreana a la que había ganado siempre antes. Tampoco el resto de las opciones funcionó.

Fútbol.Se pasó de milagro la primera fase, tras el susto ante Australia y el final ante Argentina no fue precisamente digno. La teoría de no reforzar el equipo con tres jugadores mayores de 23 años pudo ser digna porque se había trabajado con los jóvenes pero no efectiva.

Gimnasia. La caída de Carballo de la barra fija fue también la de gran parte del deporte español que aspiraba a más en Atlanta. Pero fue un fracaso relativo, porque arriesgó como los grandes y demostró que de no haberse producido el fallo muy posiblemente unos minutos más tarde se habría proclamado campeón olímpico. Sólo se salvó algo el equipo femenino español.

Gimnasia rítmica. El conjunto español, subcampeón del mundo, se superó hasta ganar incluso el oro en el debú de la modalidad en los Juegos Olímpicos. Más no se le puede pedir. Superó a Bulgaria, su bestia negra en los últimos campeonatos del Mundo, pero también al otro grande, Rusia. Individualmente, Almudena Cid hizo lo que podía y debía: meterse en la final de las 10 mejores, aunque con el noveno puesto.

Halterofilia. No fue tanto fracaso como estar en su nivel, que ya es bastante. Pero no es que sea suficiente a estas alturas del deporte español. Lorenzo Carrió fue tercero del grupo B de los 99 kilos, lo que le supuso un 12º total. Levantó 367,5 kilos y las medallas estuvieron entre los 420 del griego Kakiasvilis y los 402,5 del ucranio Gotfrid.

Hípica. El gran triunfador sin duda alguna ha sido Fernando Sarasola que sorprendió a todos en el recorrido de copa de naciones. En él fue el único español que logró hacer las dos mangas sin penalizar. Por equipos España fue quinta. En doma Ignacio Rambla fue undécimo en la final y el equipo, séptimo.

Hockey. En la igualdad dentro de la élite la esperanza de Toni Forrellat, el técnico del equipo masculino en la nueva etapa olímpica del equipo masculino, era entrar en semifinales. Para ello había que ganar a uno de los dos teóricos favoritos del grupo: Alemania, campeón olímpico, y Pakistán, campeón mundial. Los resultados dieron alas al equipo. Por eso España eliminó también Australia en semifinales, y estuvo por delante de Holanda en el marcador hasta que los penaltis córner acabaron con. la preciosa aventura. Todos hubieran firmado la plata antes de salir hacia Atlanta, pero al final supo a poco. Las chicas pasaron de la gran ilusión al gran chasco. Se ha acabado notando la casi total renovación del equipo que se retiró después del gran éxito del 92. Y la incorporación de dos veteranas a última hora no ha sido suficiente. El calor les ha afectado demasiado y también el peso del pasado.

Natación. Martín López Zubero no puede hacerlo todo. Y la Cuarto Martín en 100 espalda y sexto en 200, sólo Lourdes Becerra se metió en la final de 400 estilos para ser penúltima.

Piragüismo. meter siete barcos de 12 en finales no está nada mal. Agustín Calderón y el equipo de K-4 masculino fueron quintos en 1.000 metros, y el K-4 femenino de 500, sexto lo mismo que ayer en la jornada final de esta distancia, Miguel García en el K-1 y el K-2 femenino de Izaskuri Aramburu y Beatriz Manchón. El C-2 de José Alfredo Bea y Oleg Shelestenko acabó séptimo. En aguas bravas los españoles se perdieron por la clasificación.

Remo. Un barco cuarto en una final de los cuatro que vinieron es un pobre balance para un deporte que no acaba de despegar.

Saltos. No es que se aspirara a grandes cosas, pero al menos a entrar en semifinales. Y no se consiguió ni en hombres ni en mujeres, donde Julia Cruz era la que más prometía. Pero quedó 26º de 30 en el trampolín de 3 metros. Y aún peor José Miguel Gil y Rafael Álvarez, 31º y 36º en hombres. En la plataforma de 10 metros, 23º Daniel Pavón y 27º Dolores Sáez. Muy mal.

Tenis. Se contaba con medallas casi seguras y se consiguieron. La plata de Sergi Bruguera, que no se contaba con ella, y por eso importó aún menos que lo vapuleara Andre Agassi en la final, compensó más que de sobra el mal regusto que dejó la eliminación de Conchita Martínez, cuando el torneo se encaminaba a una final española. Incluso hubo que lamentar la derrota de Arantxa Sánchez Vicario ante Lindsay Davenport.

Tiro con arco. Antonio Vázquez Megido vino con una invitación de última hora y lógicamente no podía aspirar a grandes cosas, como así sucedió. En la primera tirada de preclasificación hizo el 60º de 64. Y fue eliminado.

Tiro. Gemma Usieto fue la otra gran decepción. De repente, lo que rompía habitualmente dejó de romperlo en el concurso olímpico. Incluso quedaron mejor Pilar Fernández o Jorge González, cuarto en carabina.

Vela. Fueron sólo dos medallas, pero de oro, lo que supone un peso específico muy especial. Fernando León y Teresa Zabell, patrones del tomado y del 470, confirmaron que son los mejores del mundo. Van der Ploeg, en finn, tuvo mala, y los hermanos Doreste, Luis en soling y Josele, en star, no navegaron bien, como Calafat y Sánchez (470).

Voley-playa. Jiménez y Bosma demostraron la pujanza de este deporte que clasificó dos parejas para los Juegos.

Waterpolo. España sólo perdió un partido con un Hungría en la primera fase del torneo. Luego se desquitó en semifinales y remató su actuación con un triunfo final ante Croacia. Objetivo cumplido.

Yudo. Se esperaban dos medallas y se lograron tres. La de plata ganada el primer día por Ernesto Pérez categoría de + 95 kilos abrió las esperanzas de que la cosecha iba a ser mayor. Después, Isabel Fernández y Yolanda Soler lograron el bronce. Sara, Álvarez rozó el podio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de agosto de 1996