El concejal de Arganzuela pide al juez desalojar Méndez Alvaro

El plazo municipal para desalojar el gueto de Méndez Alvaro, incendiado el pasado día 5, se agotó ayer sin que sus moradores -la mayoría inmigrantes y toxicómanos- hayan levantado la tienda de campaña. Y al concejal de Arganzuela, Clemente Torres, se le ha agotado la paciencia y acudió ayer a los juzgados para que el desalojo se realice por la vía judicial."Esperamos que el juez conceda el mandato en un breve plazo porque la situación es insostenible. El poblado, además de ilegal, está en un estado de abandono total y en unas pésimas condiciones sanitarias", explicó Torres, quien también aseguré que la oferta municipal de ofrecer a los moradores del poblado un albergue sigue en pie. "Esta estancia será de forma provisional y dependerá de las circunstancias de cada persona. Se trata de que cada uno de ellos encauce de la mejor manera su forma de vida", añadió el concejal.

Pero hasta que la orden judicial llegue a los bajos del puente de Pedro Boch, la vida allí sigue igual: medio centenar de personas trasiegan entre una treintena de tiendas de campaña. Todos, unidos bajo una consigna, esperan desde el pasado lunes la visita de la policía: "Sólo nos iremos de aquí por la fuerza. No tenemos dónde ir", dicen.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 16 de julio de 1996.

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