El Parlamento de Navarra rechaza en primera vuelta la investidura de Sanz

El Parlamento de Navarra rechazó ayer, en la primera de las votaciones, la candidatura a la presidencia del Gobierno Foral del regionalista Miguel Sanz, de Unión del Pueblo Navarro (UPN). Sanz contó con el apoyo de los 17 parlamentarios de su grupo y fue rechazado con los 33 votos en contra del resto de partidos de la Cámara. El candidato conservador necesitaba mayoría absoluta en la primera ronda, por lo que deberá someterse a una nueva votación el próximo jueves.

En el discurso pronunciado por Sanz el lunes, que fue contestado ayer por el resto de los grupos, la novedad más destacable fue el anuncio de que UPN respetará el procedimiento iniciado con la aprobación por los parlamentos vasco y navarro del acuerdo de colaboración permanente entre las dos comunidades, remitido a las Cortes generales para su tramitación. Hasta ahora, UPN había reiterado que su primera actuación gubernamental sería paralizar este procedimiento.

A pesar de lo anunciado en su discurso, Miguel Sanz matizó que Ios acuerdos de este tipo los pactan y los deben firmar los gobiernos; los parlamentos sólo los autorizan", lo que hace suponer que el candidato no firmará con el lehendakari vasco, José Antonio Ardanza, el documento de constitución del órgano de encuentro que surja del trámite parlamentario en Madrid.

La última de las reuniones negociadoras entre UPN y Convergencia de Demócratas de Navarra (CDN), celebrada ayer, fracasó, y el líder de CDN, Juan Cruz Alli, defendió en una intervención posterior la constitucionalidad del acuerdo permanente con Euskadi.

La crisis socialista

El portavoz del Partido Socialista de Navarra (PSN-PSOE), Manuel López Mazuelas, afirmó que, su partido asume la responsabilidad de ser el causante de la crisis política navarra, y que su decisión de pasar a la oposición obedece al deseo de recuperar la confianza del electorado. López Mazuelas añadió que "la grave crisis interna del partido probablemente no esté cerrada todavía" y que, por ese motivo, los socialistas se quedarán al margen de cualquier gobierno al que pudieran volver a trasladar el germen de una nueva crisis. El candidato de UPN-PP calificó a los socialistas como "imprescindibles para garantizar la identidad de Navarra", y aseguró que ambas formaciones tienen "objetivos comunes" que les vincularán en el futuro.Félix Taberna, portavoz de IU, realizó un duro discurso contra UPN y contra la decisión del PSN-PSOE de quedarse en la oposición. Taberna calificó de "error histórico" la decisión socialista, que "apoya un gobierno de UPN que impondrá medidas derechistas", y enumeró numerosos casos de presunta corrupción de dirigentes de UPN, aflorados durante la etapa de gobierno de este partido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 16 de julio de 1996.

Se adhiere a los criterios de
Lo más visto en...Top 50