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LOS ARQUITECTOS Y LA CIUDAD

Solà-Morales: "No ha habido debate, pero sí interacción con el público"

Los estudiantes han marcado el ritmo de las jornadas

La alta participación de estudiantes ha marcado el ritmo del XIX Congreso de la Unión Internacional de Arquitectos. Lo que tenía que ser un encuentro académico en el que los debates eran el eje de las sesiones se ha convertido en un espectáculo mediático. La organización buscó ayer el aspecto positivo del cambio. "La experiencia ha tenido perfiles interesantes", indicó ayer Ignacio de Solà-Morales, ponente general del congreso. "No ha habido debate, pero sí interacción con el público".

Tal como estaba previsto, no habrá conclusiones de los aspectos intelectuales del encuentro. Con todo, Ignacio de Solà-Morales adelantó ayer algunos de sus análisis a título personal. Entre ellos figuran "el interés renovado por las cuestiones funcionales, que sustituyen al debate estilístico". El principal problema que se ha debatido, señaló, ha sido el "buen uso de la arquitectura" y la función crítica del arquitecto en su entorno, que no se acaba sólo en las prestaciones materiales, sino también en otras "de orden simbólico, representativo o espiritual". En lo tecnológico, según Solà-Morales, todos los ponentes se han referido al avance en este campo, pero ya no desde una fascinación ciega, sino desde una perspectiva más crítica y atenta al impacto ecológico.Este aspecto, especialmente en la sesión de ayer, se ha tratado con el mismo nivel y rigor que los proyectos de los países desarrollados lo que ha introducido, según Solà-Morales, un "transfondo político al debate arquitectónico ya que se ha constado las enormes diferencias entre explotadores y explotados en las distintas áreas del mundo".

Por último, señaló el papel decisivo de los estudiantes, que además de dar un cierto carácter festivo al encuentro han provocado una reacción en los ponentes de mayor expectación. "La audiencia provocó que los ponentes fueran más optimistas y lanzaran mensajes de estímulo y esperanza. Se ha roto el carácter académico y provocado una situación de interacción muy fluida".

Fallos de organización

El presidente del comité organizador, Josep Martorell, resaltó el carácter de "fiesta de la arquitectura" del congreso. En ninguno de los actos del encuentro, exceptuando los sociales, han aparecido los responsables de la Unión Internacional de Arquitectos, que preside el catalán Jaume Duró. Martorell asumió la responsabilidad del comité sobre los fallos, de la organización y no quiso analizar el aparente escaso apoyo de la UIA en los momentos críticos. "El congreso es de la UIA, pero nosotros no somos la UIA. Ya somos mayores de edad y la responsabilidad era nuestra", señaló.La Federación Panamericana de Asociaciones de Arquitectos criticó ayer de nuevo los fallos organizativos del congreso, que consideran fruto del "desencuentro conceptual" con la realidad de estos acontecimientos masivos. En una carta dirigida al presidente de la UIA, critican también el escaso interés de esta organización por escuchar y tener en cuenta la opinión de las entidades que representan a los arquitectos americanos.

Luis Fernández Galiano, moderador de los debates sobre el apartado de Habitaciones, opina que este congreso de la UIA pasará a la historia por "el éxito de público", junto con la combinación de ponencias tradicionales y generales y otras referidas al Tercer Mundo que hablan de las realidades más urgentes. "A todo se llama arquitectura, desde la situación en Bombay a las casas de sueños". A su juicio, "el congreso ha expuesto la situación actual más que proponer soluciones a los problemas".

Joan Busquets, moderador del aspecto denominado Terrain Vague, que se ha considerado el más capaz de ofrecer innovaciones y los proyectos más creativos, indica que del congreso quedarán varias ideas a partir de una gran variedad de posiciones. Cree que se está abriendo una nueva situación para establecer prioridades en las ciudades menos dogmáticas que las seguidas en los, últimos 20 años. Dice que se ha pasado de una cierta desorientación a unas líneas más claras sin llegar a proponer unas soluciones únicas. "Lo que está claro es que la ciudad es el mejor lugar para que el hombre se desarrolle. Por eso hay que tomar en serio la mejora de la ciudad y cuidar el espacio urbano y las condiciones medioambientales. La vivienda es un derecho más de las personas".

Entre los datos finales del congreso, destaca la alta participación en los distintos seminarios y ponencias. El viernes intervinieron 6.000 personas en los debates centrales y ayer fueron 4.000. Se han presentado 224 comunicaciones en 46 sesiones que, sin contar los datos de ayer, habían reunido a unas 1.300 personas con una ocupación media del 85%. En seminarios, en donde había que pagar cuota, la participación ha sido del 46% y en las otras actividades oscila entre el 30% y el 75%.

De los 10.237 inscritos el primer día, la mitad de ellos estudiantes, 447 se dieron de baja durante el congreso. Ayer, quedaban 9.790 congresistas siendo significativo que la mayoría de bajas se produjo entre los profesionales. Más del 50% de los participantes eran estudiantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de julio de 1996