Julián Ayeste, escritor y diplomático

Julián Ayeste Prendes (Gijon, 1919) fue un espléndido escritor, un agudísimo analista político y un diplomático que aunó el buen sentido con una capacidad extraordinaria para captar los ambientes.Su carrera diplomática le alejó de los círculos madrileños y de los editores. No tanto de los críticos, que siempre le reservaron un lugar privilegiado entre los reconstructores de nuestra novela de la posguerra civil. Suramérica, Líbano, Egipto, Centroeuropa, Holanda, fueron los lugares en los que Ayeste sirvió y de cuya vida intelectual nutrió un saber y un juicio excepcional. Para terminar como embajador en Yugoslavia cuando en aquel país entraba en crisis su definición política y su unidad.

Helena o el mar del verano, narración en la que el impulso lírico es contenido por una férrea disciplina expositiva y en la que -como en la narración de los maestros- ninguna referencia social o histórica rebasa su función de servicio de soporte a la trama, se encuentra entre las dos o tres obras esenciales de la narrativa española de la reconstrucción literaria de la posguerra.

Ningún crítico literario que se precie al olvido ante nuevas modas ni ninguno de los que nos iniciábamos un poco más tarde en la narración podía permitirse no leerle. Ayeste es uno de esos hombres cuyo impacto en quienes le conocían rebasaba su obra escrita -o al menos publicada-: era una incitación al diálogo y a la inquietud intelectual.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0017, 17 de junio de 1996.