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Crítica:CANCIÓN
Crítica

Llach, exquisito

En el primero de sus cinco recitales madrileños, Llach demuestra que si la historia cabe en un chip, el mundo es una avellana. Porrera, su nuevo trabajo, es una velada en los jardines interiores del artista ampudarnés. No es un trabajo de impactos sonoros sino de matices y rincones.Es un espectáculo exquisito, Escenografía, sonido y luces están cuidados al milímetro con primor de arabesco. En. la primera parte interpreta algunas canciones de repertorio. La segunda, Porrera, es un lago de quietas aguas a manera de suite donde Llach descubre su actual situación íntima: lejos del mundanal ruido, sereno, estoico (se perciben aromas de Lao Tse, Ovidio, Marco Aurelio). Sonidos de modernidad se combinan con melodías y ritmos rurales, que no rústicos. Todo ello, aleado con talento y suavidad.

Porrera

Lluís Llach (voz, sintetizador y piano). Músicos: Laura Almerich, Jordi Armengol, Jorge Cuscueta, Tato Latorre, Xavier Macaya, Manuel Rabinad, Lluís Ribalta, Quico Rodríguez.Teatro Albéniz. Madrid, 12 de junio.

Llach desdeña los imperativos del mercado. Sólo menciona de refilón algunas frustraciones del momento nacional e internacional. Cuenta historias de lugareños aferrados a la naturaleza, el amor, la amistad, el dominó y las charletas al atardecer.

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