Didier van Cauwelaert: "Desde pequeño quise ser escritor"

Didier van Cauwelaert (Niza, 1960) encontró en un periódico a uno de los personajes centrales de su novela Billete de ida (Alianza), con la que ganó el Premio Goncourt 1994 y de la que se ha editado un millón de ejemplares. El decreto por el que se creaba la profesión de agregado humanitario "inspiró el encuentro entre Aziz, un emigrante con papeles falsos marroquíes al que el Gobierno francés decide devolver a su país de origen, y un agregado humanitario encargado de llevarle a un lugar sacado de un libro de cuentos y leyendas".Apenas había empezado a escribir la novela cuando Cauwelaert se convirtió casi sin quererlo en el propio Aziz. La identificación con el personaje no fue sólo como narra dor: "He nacido en Niza con un apellido impronunciable para los de allí y un aspecto que tampoco funciona en la zona. Soy demasiado rubio, y cuando me pongo al sol, en lugar de ponerme moreno, me pongo rojo. Como Aziz he sido más tolerado que acepta do", explica el autor, que des cubrió siendo un niño que la relación de fuerza con sus amigos no podía basarse en las peleas. Empezó entonces a contarles historias que se in ventaba y a ganarse de esta forma su amistad. Desde en tonces no ha parado de. escribir y contar cuentos.

Cauwelaert tiene 36 años bien llevados. Para la promoción del libro ayer en Madrid eligió un traje gris y una camisa azul clara. Cauwelaert ha publicado siete novelas, dos obras de teatro y varios guiones para cine y televisión. "Siempre tuve claro que quería ser escritor. Creo que si hubiera compatibilizado esta profesión con otra no hubiera conseguido vivir de esto", aseguró ayer.

Cauwelaert, que ha obtenido otros cuatro premios literarios, no escribió Billete de ida para presentarla al Goncourt. "El trabajo de un escritor ya es bastante duro de por sí: como para hacerlo tratando de agradar a esta o aquella persona. Las novelas escritas para que gusten a un jurado no funcionan. Al contrario, creo que Billete de ida es la obra que está más alejada de los criterios del Goncour", aseguró el autor, quien reconoce que su novela encaja en la descripción de cuento cruel bajo su aspecto tierno. "Hay dos corrientes literarias que vienen de Estados Unidos: una es la de lo políticamente correcto, que impide al escritor hablar por la boca de personajes que no sean él mismo, y otra, en la que se enmarca mi. novela, que es la sátira feroz, la de la ternura, la voluntad de libertad, de decirlo todo...".

Tras Billete de ida, a juicio de su autor, se esconde una alegoría de la literatura. "El protagonista descubre que con las palabras puede cambiar las cosas, que es lo que yo hacía en la escuela". Cauwelaert asegura que no tiene modelos literarios. "Sí tengo autores que me emocionan, que me hacen reír y que releo constantemente, como Camus, Marcel Aymé, Diderot o Balzac".

El escritor ya tiene el borrador de una novela que estará a la venta el próximo enero y que tendrá los mismos ingredientes de la anterior: "Reconfortante, diversión y tristeza". "Hace 15 años que la llevaba en la cabeza y no había tenido ocasión de contarla. Se trata de la historia de una persona que muere en la primera página".

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