En el sillón del psiquiatra
La crisis económica y la falta de respuestas en la política han provocado en la opinión pública y publicada alemana una depresión sin precedentes. Las encuestas de opinión pública registran porcentajes sin precedentes de juicios negativos sobre la situación. Los comentarios de la prensa más prestigiosa reflejan este estado anímico. En un mismo día, en tres semanarios aparecidos el 15 de marzo, se podía palpar este clima depresivo. El de orientación liberal Die Zeit aparecía con un titular de apertura en primera página que decía: Un modelo en la miseria. La próxima recesión ya ha empezado, pero la política se hace la muerta. En un sumario resumía el comentarista: "Los políticos se esconden mientras empresarios y sindicatos abren viejas trincheras". Escribía Die Zeit: "Alemania vive la más grave crisis de empleo desde el final de la guerra, la economía se encuentra ya, si todos los signos no engañan, en medio de una recesión, y nadie hace nada en contra".
En una revista económica próxima a los medios empresariales, Wirtschaftswoche, su director, Stefan Baron, formulaba esta opinión en el comentario editorial: "La crisis de este país es una crisis de conciencia. Esto no se cambia con elecciones. ¿Hasta qué punto tiene que hundirse este país en la miseria para despertar de su letargo y hacer de una vez lo que hay que hacer?".
En la revista Stern, su director, Werner Funk, llegaba a la conclusión de que "en Bonn, ni al Gobierno ni a la oposición se les ocurre nada sensato ante los problemas reales del país", y se preguntaba: "¿Es inevitable una gran coalición ante el embotellamiento de problemas y decisiones?"


























































