Vecinos de Colmenar Viejo arreglan su dehesa
Ganas de trabajar, azadón y un buen bocadillo de tortilla. Cerca de medio centenar de vecinos y ecologistas de Colmenar Viejo (28.000 habitantes) se dieron cita ayer en la dehesa municipal de Navalvillar pertrechados con estas tres armas para participar en la operación de poda y riego de 1.500 árboles.Esta cita anual intenta involucrar a los amantes de la naturaleza a mantener en buen estado la repoblación llevada a cabo hace dos años en ese paraje. "Lo que hacemos es quitar las ramas secas y reponer la alambrera que protege a los árboles de las ovejas que vienen a pastar aquí", explicaba un asistente.


























































