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Defensa común exterior antes que unión aduanera

"El proceso de desintegración de la Unión Soviética era tan objetivo que ya no había manera de reanimar la URSS (...) comprendíamos que para evitar la variante yugoslava, la guerra, debíamos conservar alguna forma de integración", asegura el presidente Borís Yeltsin para justificar el papel que desempeñó en 1991 y explicar la creación de la Comunidad de Estados Independientes (CEI). Pero la verdad es que esta organización -formada por las ex repúblicas de la URSS a excepción de Estonia, Letonia y Lituania- aprobó en sus comienzos una serie de medidas integradoras, pero casi ninguna de ellas funcionó. Más que un organismo integrador, al principio, la CEI fue ante todo una oficina de divorcio que tenía como papel principal evitar que el reparto de los bienes del matrimonio soviético acabase en una guerra entre países independientes.Lo que siempre ha funcionado han sido los acuerdos militares, concretamente el Tratado de Seguridad Colectiva, que ha creado una frontera común para la mayoría de los miembros de la CEI, defendida principalmente por soldados rusos, aunque no todos sus miembros -Ucrania, por ejemplo- han firmado este documento. Para que la integración dé frutos su principal impulsor debe ser Rusia, que últimamente está dando más importancia a estas medidas, como lo demuestra la creación de la Unión Aduanera entre Rusia, Bielorrusia y Kazajstán, a la que este año se ha sumado Kirguizistán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de marzo de 1996