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La fusión de multinacionales de farmacia destruye 1.000 empleos en España

Los procesos de fusión que abordan actualmente empresas multinacionales del sector farmacéutico han destruido casi un millar de empleos en España, según los datos facilitados por la Federación de Industrias Afines (FIA) de UGT. Estas cifras, que son corroboradas por CC 00, no son algo coyuntural sino que "es un problema que afecta gravemente a una parte importante del tejido industrial española". Según los sindicatos, el coste en el empleo de estas fusiones son "extremadamente altos" y denuncian que "se trata de una reconversión encubierta del sector".

Los sindicatos temen que estas fusiones puedan ser la punta de lanza de nuevos procesos de ajuste de plantillas en un futuro no lejano. Las razones para dejar de producir en España son, en todo caso, producto de decisiones estratégicas de la casa matriz. En algunos casos, las compañías buscan tambiénen realizar activos que les permitan amortizar los costes de la fusión.Según ambas centrales, en ninguno de los casos planteados en España se han aducido motivos exclusivamente económicos. En todos los casos son empresas que arrojan miles de millones de beneficios. Las multinacionales exponen como uno de los argumentos centrales para estas decisiones los importantes costos en investigación y desarrollo que soportan estas empresas. El ahorro de este tipo de costes se produce compartiendo estos servicios con otras empresas.

Entre las principales fusiones de multinacionales hay que citar la de Roche-Sintex que ha tenido una repercusión en el empleo del sector en España de 110 trabajadores. La multinacional Glaxo adquirió a través de, una oferta pública de adquisición (OPA) las acciones de WeIlcome a nivel mundial. Dentro de este proceso, la compañía propuso eliminar 336 puestos de trabajo a través del cierre de su planta productiva. Al final, el impacto fue una reducción de 162 empleos ya que 174 fueron recolocados.

El Grupo Fharmacia-Upjohn reducirá su empleo en torno a 200 personas. Este grupo cuenta con seis centros en España situados en Madrid y Barcelona que dan empleo a más de 1.000 personas.

El proceso de fusión por absorción se desencadenó por la compra del primero, perteneciente a BASF. La decisión de la compañía supuso el traslado de una importante parte de la producción realizada en España a otros países como Francia y Alemania. Ello supone el cierre de la planta productiva de Alcalá de Henares.

Otras empresas farmacéuticas afectadas por pérdidas de empleo han sido Laboratorios Merrell Down, con unos 120 trabajadores afectados, Laboratorios Juste, con 10, Sk Beecham con 36 y Laboratorios Llorente con 40.

El número de empleados de la industria farmacéutica, según datos de 1994, es de 40.000 personas, cifra estable desde 1992. El número de empresas es de 318. El 93% de los trabajadores está empleado en empresas de más de 100 trabajadores, según Farmaindustria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de marzo de 1996

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