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Chaves logra el quinto triunfo consecutivo del PSOE

El Partido Popular se estanca en Andalucía e Izquierda Unida sufre un fuerte varapalo

El socialista Manuel Chaves ganó ayer a pulso las elecciones autonómicas, las quintas consecutivas que consigue el PSOE en Andalucía. Chaves, como él mismo coreó en el mitin del 28-F en, Cádiz, le dio la vuelta a las encuestas, concentró el voto de izquierdas y triunfó en los tres frentes que tenía abiertos: superar ampliamente al Partido Popular, dejar atrás a Izquierda Unida y reforzar su liderazgo interno frente a los guerristas. Andalucía, una vez más, apostó por los socialistas, que experimentan una subida en número de escaños a costa de Izquierda Unida, que recibe un fuerte varapalo. El PP de Javier Arenas se estanca, incluso baja un diputado, mientras el andalucista Pedro Pacheco, consigue aumentar en uno sus tres escaños.

El PSOE ha logrado 52 escaños (siete más que en 1994); el PP 40 (baja uno); Izquierda Unida desciende de 20 a l3;, y el Partido Andalucista pasa de 3 a 4. La victoria de los socialistas no despeja del todo la duda acerca de la gobernabilidad de la región, aunque sí la clarifica bastante ya que se quedan a tan sólo tres escaños de la mayoría absoluta (55).Manuel Chaves tendrá pues a dos interlocutores para negociar: el Partido Andalucista e Izquierda Unida-Los Verdes, sin necesidad además de llegar a pacto de gobierno, aunque sí de legislatura o puntuales. La formación que dirige Luis Carlos Rejón deberá ahora de decidir sin titubeos cuál va a ser su estrategia: si va a continuar con la pinza con los populares y su pretensión de gobernar desde el Parlamento o accederá a la previsible oferta de pactos que le lance el PSOE.

La teoría izquierdista de las dos orillas (a un lado el PP y. los socialistas, y al- otro, IU) ha fracasado estrepitosamente en Andalucía, que ayer, otra vez, se decantó por las opciones de izquierdas de la comunidad. Izquierda Unida tendrá mucho de qué hablar internamente estos días del resultado de anoche, el cual, en principio, da la razón a aquellos dirígentes que apostaban por un acercamiento al PSOE. De hecho, la coalición no ha conseguido sacar rentabilidad a su bandera política más genuina (la petición de la llamada deuda histórica, enseña que le ha arrebatado el PSOE), ni que el Parlamento autonómico, gracias la contribución de todos. los grupos se hubiera convertido en un centro de experimentos leguislativos sin más misión que la de debatir y no la de pactar.

Rejón dijo anoche que no dimitiría: "Mi cargo ha estado, está y estará a disposición de la organización. No es tiempo de dimitir Sino de buscar soluciones".

El Partido Popular que lidera Javier Arenas, quien partía como favorito, no se ha aprovechado del tirón de su jefe nacional de filas. Su discurso moderado un tanto incoloro desde el punto de vista ideológico no ha calado en el electorado andaluz que de manera mayoritaria ha apostado por la izquierda. Los resultados de los conservadores ponen en el tapete no tanto un fracaso de Arenas, como la interrogante de si es que no hay más voto de centroderecha en Andalucía o sí hay un desencanto con la gestión del PP en los ayuntamientos.

El presidente del PP, Javier Arenas, que felicitó telefónicamente a Manuel Chaves, se mostró abierto a colaborar por la gobernabilidad de Andalucía (una de sus promesas de la campaña ha sido la de sacar adelante los presupuestos andaluces, que lleva dos años consecutivos prorrogados). En el cuartel electoral de los populares se veían catas de circunstancias.

Los andalucistas han sacado algo de rédito, de estos 18 meses de legislatura. El jerezano Pedro Pacheco aumenta en un diputado los tres conseguidos en las autonómicas de 1994 y logra sacar un representante en Málaga. Los 5,5 millones de electores de andaluces han vuelto a decantar por un diálogo entre la izquierda, aunque en esta ocasión IU-Los Verdes parte con claras desventajas. En sus bancos de la Cámara regional no van a estar sentados 20 diputados, sino siete menos, por lo que el coordinador regional de la federación, Luis Carlos Rejón, va a tener muy difícil plantear condiciones innegociables como la de que Chaves no sea el presidente de1a Junta o que la Consejería de Gobernación sea para éste o aquél dirigente de IU, tal como ha ido diciendo durante los últimos 15 días.

Dirigentes hasta ahora situados en el sector duro como el malagueño Antonio Romero y el secretario general de los comunistas andaluces, Felipe Alcaraz, apuntaban hacía un cambio de estrategia "Es un palo", reconoció el primero. La cordobesa Rosa Aguilar entendió los datos electorales como "un aviso" a su formación. "No hemos sabido explicar nuestra política", afirmó la portavoz en el Congreso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de marzo de 1996