Presentado un robot japonés que sonríe y frunce el ceño
Un robot que sonríe y frunce el ceño fue presentado ayer en Japón. Bautizado como Face Robot, sus tres años de prueba han dado como resultado que hoy puede expresar seis emociones -rabia, tristeza, miedo, sorpresa, felicidad o disgusto- mediante gestos de su rostro -imitación del de una mujer, incluso en el peinado-, fabricado en siIicona y accionado por 24 músculos accionados por pistones hidráulicos de aluminio. El ingenio ve a través de unas cámaras de video instaladas tras sus pupilas.
"Significa al menos una pequeña mejora respecto a la forma en que hombre y máquina se comunicaban en el pasado", dice su inventor, Fumio Hara, profesor de Ciencias de la Universidad de Tokio. Hara confía en que sea un paso hacia la posibilidad de hacer funcionar con la voz a más complejos ordenadores.
Entre otras utilizaciones posibles de Face Robot, Hara destacó la de uso para esteticistas o para consultas psiquiátricas "para personas con dificultades de expresarse por sí mismos y que podrían hacerlo a través del robot".
El inventor se declaró dubitativo para añadir al artefacto un torso o unas piernas, por temor a que ello suponga un avance hacia el desarrollo de robots militares.


























































