Desactivada una bomba con "todas las marcas del IRA" en el centro de Londres

La alarma volvió a sonar ayer en Londres. Una bomba que, según la policía, "tenía todas las marcas del IRA" fue desactivada en una de las avenidas más céntricas por artificieros de la unidad antiterrorista de Scodland Yard. El artefacto estaba colocado cerca de un pub de Shaftesbury Avenue, y junto a Picadilly Circus, una de las principales zonas turísticas de la capital británica. Una llamada anónima recibida al mediodía de ayer alertó a las fuerzas de seguridad de la colocación de la bomba, poco después de hacerse público un comunicado del IRA que confirmaba el fin del alto el fuego y reclamaba nuevas negociaciones.

Tras la explosión, el pasado vieres, de una descomunal bomba en Canary Wharf, al este de Londres, que se cobró dos vidas y causó daños materiales estimados en unos 20.000 millones de pesetas, el explosivo desactivado la tarde de ayer en un área donde se concentran los teatros londinenses viene a confirmar los temores policiales de que el IRA prepara nuevos atentados, tanto en Gran Bretaña como en Irlanda del Norte. La respuesta de Londres a la nueva situación de inseguridad no se ha hecho esperar. Ayer aterrizó en Belfast un primer contingente de los 500 soldados pertenecientes al denominado Regimiento Irlandés movilizados para reforzar la seguridad en la provincia, en la que se hallan casi 17.000 soldados.Por su parte, el IRA reafirma su voluntad de responder con sus habituales armas a lo que un portavoz de la organización califica como "la traición de John Major", a quien culpa de haber "desaprovechado la oportunidad histórica que le ofrecía el proceso de paz", en una entrevista publicada ayer por la revista del Sinn Fein An Phoblacht.

En el texto, el portavoz del IRA, que es presentado como uno de los responsables de la organización terrorista, hace un nuevo llamamiento a las conversaciones entre todos los partidos para llegar a una solución pacífica en la provincia, al tiempo que niega la existencia de divisiones en la organización. Los esfuerzos de paz se han visto "destruidos", según el portavoz del IRA, por la postura del Reino Unido de exigir la "rendición" de los paramilitares republicanos.

El proceso de paz en Irlanda del Norte se encuentra en un momento crítico. Pese a las buenas palabras de Major, que el lunes insistió en que el proceso sigue en marcha, todo apunta a que será difícil recuperar el diálogo en este nuevo clima de violencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 15 de febrero de 1996.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50