Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
PRECAMPAÑA ELECTORAL

La direccion de IU logra imponer sus candidatos y relega a López Garrido al séptimo puesto

Se cumplieron casi al pie de la letra los criterios de la dirección federal de IU para la formación de listas electorales en Madrid. Francisco Frutos, Pablo Castellano, Cristina Almeida, Ángeles Maestro, ocupan, tras Julio Anguita, los primeros puestos en una candidatura que ha situado a Diego López Garrido en la puerta, pero por el lado de fuera, del Congreso de los Diputados. Y aunque nadie pone en duda la limpieza de las elecciones, Nueva Izquierda, corriente a la que pertenece López Garrido ha criticado ácidamente las consignas que, sobre todo desde el PCE, se han dictado para orientar el voto.

Dos votos. Sólo dos votos han terminado por alejar a Diego López Garrido del casi seguro diputado número seis de IU de Madrid y le han dejado en la incertidumbre de un más que hipotético séptimo lugar en las candidaturas. Una casi desconocida, Inés Sabanés, miembro de la presidencia regional del Pasoc, será, a poco que IU mejore resultados electorales, diputada por Madrid, en un puesto disputado con López Garrido. Las primarias que han tenido lugar en IU de Madrid no han dado demasiadas sorpresas. Y los nombres que en su día se anunciaron como seguros, han terminado saliendo casi en el puesto previsto. Tras Julio Anguita, candidato a la Presidencia del Gobierno por IU y número uno por Madrid, han quedado Francisco Frutos (PCE), Cristina Almeida (Nueva Izquierda), Pablo Castellano (Pasoc) y Ángeles Maestro (PCE). -IU tiene hoy cinco diputados por Madrid. Espera uno más que, según los resultados registrados en las elecciones celebra-, das en las asambleas de IU, sería Inés Sabanés. El séptimo escaño más dudoso, de salir, correspondería a Diego López Garrido.

Resaca electoral

Pero si formalmente se ha cerrado el proceso electoral en IU de Madrid, la resaca sacudía ayer a las distintas familias que componen la coalición. Cada uno, según le ha ido. Así que Pablo Castellano, que ha conseguido puesto seguro y colocar a otro de su coalición, decía que los resultados eran un buen ejemplo de equilibrio y pluralidad.Juan Berga, de Nueva Izquierda, corriente que ha visto retroceder a uno de sus dos candidatos, señalaba que se les había aplicado un voto de castigo por su actitud crítica con la línea de IU. "Han castigado a las voces críticas y han primado el silencio y el sometimiento", argumentaba. Lo que haga Nueva Izquierda dependerá de cómo queden las candidaturas de todo el Estado. Pero, advertía Berga, "Nueva Izquierda será más leal con IU de lo que IU ha sido con Nueva Izquierda".

¿Ha habido consignazo? Ha habido, en cualquier caso, intenciones de influir que nadie niega y que en el caso del PCE llegó hasta el extremo de enviar una carta descalificando a los candidatos que no eran del PCE y pidiendo el voto para los suyos.

Y también es verdad que el nombre de López Garrido -al que también se le descalificó por haber sido condecorado por su trabajo parlamentario- estaba con una cruz roja desde hace varios meses. Y verdad es que los nombres sobre los que nadie ha puesto el lápiz han terminado siendo votados por unas bases que, mayoritariamente son de la única organización disciplinada y organizada de IU: el PCE". Y que obedecen el más mínimo pestañeo, desde la concentración de voto en según quién, hasta tener en cuenta en sus papeletas la cuota femenina.

Aunque Ángel Pérez, coordinador de Madrid. de IU, arriesgaba su mano por la limpieza del proceso de selección -voto a voto, afiliado por afiliados- no negaba que cada uno ha apoyado a los candidatos que ha creído más idóneos, "Incluso a López Garrido, al que hemos apoyado desde la mayoría", matizó.

A López Garrido le ha perjudicado todo. Incluso sus compañeras de filas. Porque sí ha habido un frente femenino que ha luchado por sacar adelante la cuota de la mijer. Y ha funcionado. Y hasta se han pasado. De los cinco puestos elegidos por voto directo, tres son mujeres.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de enero de 1996

Más información

  • Nueva Izquierda cree haber recibido un voto de castigo por su actitud crítica