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PATRIMONIO

Aparece un pozo medieval en una ermita de Carabanchel

De pequeños habían escuchado a los mayores de Carabanchel que san Isidro había labrado las tierras del barrio.. Y que había un pozo que era utilizado por el santo. De mayores y ya licenciados en Historia del Arte,, José Manuel Sánchez, de 38 años, y Francisco Javier Faucha, de 28, decidieron seguir el rastro, sin la ayuda económica de ninguna entidad, del patrón de Madrid. Hasta. que llegaron a la ermita de Nuestra Señora de la Antigua de Carabanchel, del siglo XIII.Entre los fríos tabiques de la iglesia trabajaron pacientemente durante un año. Seguían las pistas ofrecidas en el Códice de Juan Diácono, escrito en el siglo XIII, y que hace referencia a la ermita de la Magdalena (así se conocía en la época medieval al actual templo), en relación con los milagros de san Isidro. Hasta que el 7 de octubre, en una cámara oculta debajo del coro de la ermita, descubrieron un hoyo con agua mansa. Ni una sombra de duda. Era lo que andaban buscando: el pozo de San Isidro excavado en el siglo XII.

Olvidado y perfecto

Francisco Javier Faucha recuerda el hallazgo: "Nadie sabía que estaba allí. Ni la gente de la parroquia ni la del cementerio [se refiere al camposanto de Carabanchel Bajo] conocían su éxistencia. Estaba oculto, olvidado, pero perfecto". En la puerta de acceso, cuentan los historiadores, apareció una inscripción, "Pozo de San Isidro" de. siglo XVIII. "Ésta fue una prueba más, de que al menos en esa época ya se puso el pozo en relación con el patrón de la villa, dice Faucha.El pozo tiene una profundidad de 13,50 metros. El nivel del agua llega a los 2,40 metros. Y está . protegido por un brocal, según explican los historiadores, construido con sillares de piedra de 50 centímetros de altura, de planta ovalada con unas dimensiones de 62 por 70 centímetros. "Es anterior a la iglesia y es el más auténtico de los pozos que existen en Madrid en relación con san Isidro", explica el historiador. Sin embargo, éste no fue el único tesoro, encontrado entre los muros de la ermita de Nuestra Señora de la Antigua. Además, hallaron restos de pintura medieval en la estructura de inadera del coro con decoración geométrica, escenas de la vida de san Isidro y una imagen de un castillo de oro con tres torreones. se- trata de la pintura asociada a la. arquitectura más antigua de Madrid" cuenta el experto en arte.

Sin modificaciones

Sobre el muro original de la fa chada norte, después de meses de estudio, señala: "En contra de lo publicado por arquitectos y otros historiadores del arte sobre las distintas fechal de contrucción de parte de las paredes de la ermita, la localización de muros - de' 10. por 20 centímetros junto al pozo, similares a los del -ábside, descubre la construcción unitaria del edificio, que en lo sustancial no ha sido modificado desde la Edad Media".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de enero de 1996

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