El inductor de la guerra
El autor intelectual, pero no solamente, de la guerra de los Balcanes es un camaleónico político florentino de probada adaptación a las circunstancias. Antiguo ejecutivo bancario, de 54 años, y quintaesencia del apparatchik comunista, inflamó a millones de los suyos con el sueño mítico de una Gran Serbia para apearse de él cuando comprendió que los vientos soplaban en otra dirección.Su mensaje de ayer en París fue un encendido canto a la paz. Cuando los partidos comunistas europeos fueron enterrados a finales de los años ochenta, Milosevic vio en el nacionalismo exaltado la palanca que le llevaría al poder total, su única ideología. Y mediante esa palanca provocó la destrucción de Yugoslavia a través de sus vicarios armados en Croacia y Bosnia, de los que ha ido prescindiendo sin pestañear, incluyendo Radovan Karadzic y Ratko Mladic.
Gobierna Serbia en un simulacro de democracia formal en el que controla cada uno de los resortes del poder, sean políticos, informativos o económicos. Por la maleabilidad que ha demostrado a lo largo de las negociaciones, Estados Unidos le considera, el artífice real de la paz en Bosnia sellada ayer.


























































