El Gobierno egipcio desata una ofensiva frontal contra la Hermandad Musulmana

Alarmado por la creciente influencia de los islamistas, el Gobierno egipcio de Hosni Mubarak lanzó ayer una ofensiva frontal contra la técnicamente proscrita pero tolerada Hermandad Musulmana. La operación suscitó vivas protestas en, vísperas de las elecciones parlamentarias de la próxima semana. Minutos después de que un tribunal militar condenara a 54 dirigentes y prominentes miembros de la organización a tres y cinco años de cárcel, la policía allanó la sede del partido en El Cairo y se llevó hasta el fax.

La campaña del Gobierno constituye el más recio golpe de mano para neutralizar a la Hermandad desde que Gamal Abdel Nasser intentó infructuosamente hace 30 años hacer lo mismo fusilando a tres de sus líderes y encarcelando a más de 200 miembros.El juicio iniciado en septiembre pasado fue criticado severamente por la oposición y organismos defensores de los derechos humanos porque fue instruido por un tribunal militar que no permite apelaciones. Cinco de los acusados fueron sentenciados a cinco años de trabajos forzados y 49 a tres años de cárcel. Veintiocho fueron sobreseídos.

Entre los condenados a cinco años se encuentran dos prominentes exponentes de la Hermandad: Essam el-Eryan, subsecretario general del Colegio Médico de Egipto y Mohamed Habib, profesor de ciencias de la universidad de Asiut, en Alto Egipto. La mayoría son profesionales y académicos, que en varias ocasiones han declarado su independencia de los grupos violentos.

La Hermandad Musulmana, fundada en 1929, ha renunciado a la violencia, pero desde hace décadas sigue fuera de la ley. Los Gobiernos que sucedieron al de Nasser, conscientes del riesgo que entraña el antagonismo con la mayoría religiosa de Egipto, fueron ampliando gradualmente su margen de acción.

Las medidas adoptadas ayer indican que Mubarak ha cambiando de táctica. Su Gobierno sospecha que la Hermandad da cobertura a los grupos como la Garmaá al-Islamiya y la Yihad Islámica, que buscan la implantación de un estricto régimen islámico y que desde 1992 están en armas contra Mubarak.

[Precisamente ayer la policía egipcia detuvo a 36 sospechosos de pertenecer a la Yihad que planeaban lanzar ataques suicidas contra ministros, políticos, policías y periodistas, según anunció el Ministerio del Interior en El Cairo, informa Reuter.]

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de noviembre de 1995.

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