Tilonorrinco

Tiene toda la razón Alfredo Pellón Rivero (EL PAÍS, 14 de noviembre). El pájaro al que quería referirme en mi crítica televisiva del 29 de octubre, era al tilonorrinco y no, obviamente, al ornitorrinco. De hecho, así le llamaba, tilonorrinco, en el texto enviado al periódico, pero algún duende bienintencionado le mudó el nombre por los vericuetos de la edición. Para mi desgracia, nunca he estado en contacto con este genial pájaro de enramada que, al parecer, es capaz de pintar las ramitas con bayas de colores vivos y carbón húmedo. Mis noticias sobre el tilonorrinco proceden de un texto de Gerald Durrell (Galanteos animales). Este naturalista habla de otras especies de pájaros de enramada que por dentro revisten su galería con musgo y por fuera con orquídeas. "Delante de la enramada construye un pequeño lecho de musgo verde, en el que deposita todas las, flores y las bayas de colores brillantes que puede encontrar; como es un ave meticulosa, las cambia todos los días, y las decoraciones marchitas se las lleva para amontonarlas cuidadosamente donde no se puedan ver, detrás de la enramada". En todo caso, gracias al lector por poner los nombres en su sitio.-


























































