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Eslavonia oriental acepta la soberanía croata

Erdut / Zagreb

La paz parece haber llegado definitivamente a la antigua Yugoslavia. Ayer, por primera vez desde que estalló la guerra en Croacia, en junio de 1991, extendida a Bosnia en abril de 1992, se alteró un mapa de forma pacífica. Los rebeldes serbios de Eslavonia oriental aceptaron la soberanía croata bajo el compromiso, de que esta región, fronteriza con Serbia, mantenga un estatuto multiétnico. El acuerdo fue firmado por el principal negociador serbio, Milan Mílanovic; el representante de la ONU, Thorvald Stoltenberg, y el embajador de Estados Unidos en Zagreb, Peter Galbraith, en la ciudad croata de Erdut, cercana a Serbia. Horas después fue suscrito por el Gobierno croata.

Galbraith calificó el acuerdo de "histórico". "Es la primera vez en este conflicto", añadió el embajador norteamericano, "que un problema es soluciona_ do pacíficamente, por una firma7.La decisión serbia de evitar la guerra abre un nuevo capítulo en el conflicto de los Balcanes y siembra definitivamente la semilla de la paz en esta conflictiva región. "Creo que hemos experimentado el principio del fin de la guerra en la antigua Yugoslavia", declaró Stoltenberg.

Fuentes diplomáticas aseguran que el borrador del documento, que consta de 14 puntos, fue elaborado por los presidentes de Croacia,- Franjo Tudjman, y de Serbia, Slobodan Milosevic, durante la reunión que mantuvieron con ocasión de la inauguración de la conferencia de paz en la ciudad norteamericana de Dayton, el pasado día 1. Según Galbraith, el pacto se basa "en el respeto a los derechos humanos de todas las gentes de la zona".

Será también la primera vez en estas sangrientas y a veces sucias guerras civiles croatoserbio-bosnias que el control de un territorio pasa de bando sin que haya una limpieza étnica. Según el documento, los 100.000 croatas expulsados de Eslavonia oriental al principio de la guerra tendrán derecho a volver, al igual que tendrán derecho a permanecer los serbios que se refugiaron en esta región después de ser expulsados de Eslavonia occidental y de Krajina cuando ambas zonas fueron reconquistadas por Croacia, la primera en mayo y la segunda en agosto pasado.

Croacia amenazó con el uso de la fuerza para reintegrar Eslavonia oriental a su territorio a menos que los serbios cediesen antes del fin de noviembre. A lo largo de la semana pasada reforzó sus tropas en la zona. La evidencia del aumento de la presencia militar croata en los límites de su región, la tremenda presión internacional y el pacto entre caballeros alcanza do entre Tudjman y Milosevic,sin duda, forzaron a los serbios a ceder.

Los presidentes de Croacia y Serbia se comprometieron en Dayton a normalizar sus relaciones y a arreglar pacíficamente la disputa sobre Eslavonia oriental, que supone el 4,7% del territorio croata. Sin el apoyo indiscutible de, Milosevic a los rebeldes serbios no les quedaba más remedio que renunciar a sus pretensiones de celebrar en Eslavonia oriental un referéndum de autodeterminación.Hrvoje Sarinic, jefe de Gabinete del presidente Tudjman, fue el encargado de firmar por el Gobierno croata el acuerdo, que prevé, en cuanto a la administración de Eslavonia oriental, un "periodo transitorio" de 12 meses y la posibilidad de extender éste por otro único año suplementario "a petición de una de las partes". Durante ese periodo "el territorio" será administrado por la ONU.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas creará una administración transitoria, que administrará el territorio durante el periodo transitorio". Deberá igualmente "decidir el envío de fuerzas internacionales" que, durante ese periodo, "mantendrán la paz y la seguridad sobre el territorio". Eslavonia oriental deberá quedar desmilitarizada después de la llegada de las fuerzas internacionales, en un plazo máximo de 30 días.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de noviembre de 1995

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