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La pirueta del juez al ordenar y al anular la prisión de Conde pretendía influir en el Supremo a favor del ex banquero

El acto teatral del miércoles, cuando Miguel Moreiras, titular del juzgado de instrucción número 3 de la Audiencia Nacional, dio orden y desistió después de enviar a prisión a Mario Conde tiene un único destinatario, la Sala Tercera del Supremo, aseguran fuentes conocedoras del proceso. Esta sala estudia el próximo día 23 la impugnación de Conde contra Manuel García-Castellón. De aceptarse Moreiras se haría cargo del sumario Banesto como él pretende. Las decisiones de Moreiras apuntan a convencer con hechos al presidente de la sala, sección primera, Angel Rodríguez García, y a los seis magistrados que la componen de que existe una anomalía en el juzgado número 3 de la Audiencia Nacional que da lugar a situaciones como la del miércoles.En roman paladino: que García-Castellón, juez de apoyo envió a Conde a la cárcel en diciembre y que, aun cuando pesan sobre él medidas cautelares Moreiras, titular del juzgado, acaba de dictar un auto de prisión en otro procedimiento relacionado con Banesto, el de la falsa factura de 600 millones pagada a Argentia Trust.

La defensa de Conde presentó el 28 de abril de 1995 un recurso ante la Sala Tercera del Tribunal Supremo contra el acuerdo de la comisión permanente del Consejo General de Poder Judicial (CGPJ) por el cual se había renovado seis meses, el 25 de abril, el mandato de García-Castellón.

En el recurso se pedía como medida cautelar la suspensión de García-Castellón hasta tanto se decidiera sobre el fondo, a saber, si la presencia de dicho juez en la instrucción del caso Banesto vulnera el derecho constitucional, esgrimido por Conde, al juez natural o predeterminado por ley.

El 1 de Junio, la Sala Tercera rechazó la pretensión de adoptar una medida cautelar de suspensión del acuerdo por el cual García-Castellón seguiría otros seis meses. "Aparece evidente", decía la resolución, la posibilidad de un perjuicio grave para el interés público si se adoptara la medida cautelar y provisional de suspender la ejecución del acuerdo impugnado",

El 25 de mayo, Mariano Gómez de Liaño, abogado de Conde, firmó su recurso contencioso administrativo contra el nombramiento y prorroga de García-Castellón. Este es el recurso sobre el problema de fondo que se elucidará el próximo 23 de octubre.

Hasta la fecha de la citada resolución del 1 de junio, no hubo incidentes entre García-Castellón y Moreiras, más allá de la reclamación del caso Banesto por parte del juez Moreiras en sus informes elevados con ocasión de la reunión del CGPJ en abril y, más recientemente, en un escrito a la propia Audiencia Nacional.

En agosto, Moreiras adoptó resoluciones que no revestían carácter urgente (admisión de una lista de nuevos testigos para declarar, repetición de declaraciones, designación de peritos y una comisión rogatoria a Panamá) y que García-Castellón, por encontrarse de vacaciones, no pudo recibir.

El segundo incidente es el del pasado miércoles. Cuando se esperaba un auto de apertura de juicio oral, de acuerdo con la calificación del fiscal, Ignacio Gordillo, Moreiras ordenó la detención e ingreso de prisión de Conde por delitos de apropiación indebida (pena de seis años) y falsedad (un año). Un auto de apertura de juicio hubiera sido un acto normal desde el punto de vista procesal. La Sala Tercera del Supremo hubiese visto normalidad allí donde precisamente se deseaba dar una imagen de desorden.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de octubre de 1995