GUERRA EN LOS BALCANES

EE UU y Rusia discrepan sobre el mando de la fuerza de paz

La reunión celebrada ayer en Ginebra entre los ministros de Defensa de Estados Unidos y Rusia, William Perry y Pável Grachov, respectivamente, no sirvió para ponerse de acuerdo en quién tendrá el mando de las fuerzas militares y políticas que se encargarán de aplicar el acuerdo de paz para Bosnia-Herzegovina, fuerza que en un principio debía estar bajo control de la OTAN. "Rusia quiere participar en esta operación, y EE UU y otros países de la Alianza Atlántica quieren que Rusia participe", dijo Perry, "pero hay aspectos difíciles que hay que resolver, especialmente el relacionado con el comando y el control".El ministro de Defensa estadounidense, que junto a su homólogo ruso hizo una breve declaración ante la prensa al término de la reunión en la sede diplomática de Rusia, advirtió que "ésta es una de las áreas más difíciles. Creo que hemos conseguido avances sustanciales, sin embargo, queda un largo y duro camino por recorrer". Grachov ha pasado la pelota al Grupo de Contacto (Rusia, EE UU, Francia, Reino Unido y Alemania). "En mi opinión, este aspecto debe ser completado en la próxima reunión del Grupo de Contacto", señaló el ministro ruso.

Moscú insiste en que sea el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y no la OTAN, el que tenga el comando de esta operación de paz. Para ello ha sugerido "la necesidad de que existan dos direcciones, una política y otra militar, en el mando de la futura fuerza multilateral, después de la decisión del Consejo de Seguridad". Y para no dejar lugar a los equívocos, ambos ministros han acordado que sugerirán a sus respectivos presidentes que esta operación se denomine "de aplicación del acuerdo de paz de Bosnia-Herzegovina", y no de la OTAN.

Papel ruso

Tampoco se conoce por el momento el papel que tendrán los militares rusos en esta fuerza de paz, aunque un equipo militar participará a partir de la próxima semana en la sede de la OTAN en Bruselas en los preparativos del despliegue. Washington quiere que la Alianza conserve el control político.

"Hay que destacar el asunto sobre el que tenemos que ponernos de acuerdo, el cómo se efectuará el control operacional de la fuerza", señaló Perry. "También se trata del control político. Pensamos que la dirección política para esta operación debe tenerla el Consejo de la Alianza Atlántica y está claro que los rusos no están por ello".

Según el ministro de Defensa ruso, Moscú está dispuesto a participar con los dos batallones que ya operan en la región y con una división de refuerzo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 08 de octubre de 1995.

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