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La oposición censura la no comparecencia del presidente

Todos los grupos parlamentarios, a excepción del socialista, deploran y censuran con dureza que el presidente del Gobierno, Felipe González, no comparezca mañana ante el Pleno del Congreso para explicar sus conversaciones y las de otros miembros del Ejecutivo con Jesús Santaella, abogado del ex presidente de Banesto Mario Conde y del ex número dos del Cesid, el encarcelado coronel Juan Alberto Perote. Pese a esa crítica, los grupos de oposición se manifestaron reticentes ante la posibilidad de organizar algún tipo de boicoteo para protestar por la presencia del ministro de Justicia e Interior, Juan Alberto Belloch.Con distintas palabras, Rosa Aguilar (IU-IC), Loyola de Palacio (PP) y Joaquim Molins (CiU) admitieron que se había hablado "informalmente" de adoptar alguna actitud de boicoteo, pero negaron que hubiese ningún tipo de precisión. Joaquín Almunia, por parte de los socialistas, afirmó que sería muy grave inaugurar la costumbre del escaño o de la silla vacía". Los últimos precedentes se produjeron en el otoño de 1992, cuando la oposición abandonó el hemiciclo ante las sistemáticas votaciones en contra de las enmiendas al articulado de los Presupuestos. Poco antes, el PP dejó plantado en pleno debate al ministro de Obras Públicas, José Borrell.

Los diputados, no obstante, podrán conocer hoy del propio González su versión de los encuentros con Santaella, ya que será él quien responda a tres preguntas sobre el tema en la sesión de control del Ejecutivo.

Respecto al contenido de la Comisión de Secretos Oficiales que se reunió el lunes con el ministro de Defensa, Gustavo Suárez Pertierra, Almunia, fue tajante al tachar de "mentira" la información de El Mundo según la cual el Gobierno admitió "que el Cesid fue informado de la inminencia de los atentados de los GAL". Según Almunia, los comisionados vieron un documento del Cesid del año 1983 que advertía del inicio de actividades armadas contra ETA en el sur de Francia, pero, añadió, en ningún caso se menciona ni directa ni indirectamente a los GAL y explicó que esa advertencia estuvo relacionada con el intento de secuestro del etarra José María Larretxea; intento que resultó fallido y a consecuencia del cual fueron detenidos varios policías españoles, sin que, siguió precisando Almunia, en ningún momento posterior los GAL reivindicasen tal acción.

Almunia confirmó que el ministro mostró otro documento del Cesid sobre la muerte de la etarra Lucía Urigoitia en 1987, e indicó que un medio de comunicación, en alusión a El Mundo, lo publicó "nianipulado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de octubre de 1995