El Gobierno opina que "no se desprende sorpresa alguna"

El Gobierno opina que de la posición de CiU "no se desprende sorpresa alguna" y coincide con "los planteamientos públicos de algunos de sus portavoces". Miguel Gil manifestó ayer, en nombre del Gobierno, que el Ejecutivo interpreta que existe un margen de negociación para los presupuestos de 1996, así como para determinados proyectos de ley en tramitación parlamentaria, como el Código Penal, la Ley del Jurado y las principales reformas estructurales.El Ejecutivo acogió favorablemente "el respeto por parte de CiU a los compromisos derivados de la presidencia europea" y opina que "a lo largo de los próximos meses se darán las condiciones necesarias para responder a los principales problemas de la sociedad española".
El secretario de organización del PSOE, Ciprià Ciscar, señaló que la colaboración entre el Gobierno y CiU entra en una "etapa distinta" en la que las prioridades se basarán en la ejecutoria de la presidencia europea, los presupuestos para 1996, los proyectos de leyes más importantes y los acuerdos de transferencias pendientes con las comunidades autónomas. "En estas cuestiones se pueden encontrar puntos de acuerdo con CiU y otros partidos como el PNV".
Ciscar hizo un balance positivo de los dos años de colaboración parlamentaria entre el Gobierno y CiU: "Ha permitido una acción de gobierno eficaz, que ha contribuido a superar la crisis y a generar empleo".


























































