IU echa un cable rojiblanco al Santa Ana

La esperada solución a los problemas del Santa Ana va tomando color rojiblanco. Un partido político, Izquierda Unida, ha decidido por fin echar un cable al modesto club. Paco Herrera, de IU, sentó ayer en torno a una mesa al gerente del Atlético de Madrid, Clemente Villaverde, y a la directiva del Santa Ana en un intento de conseguir los siete millones que necesita el club para jugar en Segunda B. "Por lo menos se han acordado de nosotros" declaró el presidente del Santa Ana, Rafael González, al término de la reunión. "Pero todavía seguimos estando en el aire".

A falta de aliento vecinal, el Santa Ana recibe oxígeno con esta iniciativa de Paco Herrera, quien fue concejal de Fuencarral. Hasta la semana que viene, el Atlético de Madrid no estará en condiciones de ofrecer el resultado de sus pesquisas en busca del patrocinador salvador.Las desventuras del modesto equipo de fútbol son la comidilla en la colonia de Santa Ana, en el distrito de Fuencarral. En la peluquería José Manuel no se habla de otra cosa. "Es el tema de conversación de todos los días", cuenta José Manuel Armenteros, peluquero de 50 años. "Eso, y en segundo plano, las corridas y los encierros de sanfermines".

En la pescadería Vicente, la cosa también preocupa. "Todos los comerciantes deberían apoyar al equipo", manifiesta el dueño, Vicente Rodriguez, de 52 años. El pescadero aporta todos los años 1.000 pesetas mensuales al equipo. Pero condiciona el destino de su dinero: considera que el objetivo debe ser conseguir futbolistas de futuro y exige que su aportación vaya a las categorías inferiores -el Santa Ana tiene ocho equipos, desde infantiles hasta profesionales-El carnicero, sin embargo, ha dejado de apoyar al club. Le sabe mal ayudar al equipo del barrio cuando los vecinos dan la espalda a su comercio en beneficio de las grandes superficies. Hilario Montero, de 48 años, pagaba el año pasado 25.000 pesetas para colocar publicidad estática de su carnicería Hilario en el campo de fútbol: "Tendría que haber más solidaridad por parte de los vecinos", dice. "Yo esperaba obtener algún fruto del apoyo que prestaba al equipo y no ha sido así. De todas formas", matiza, "si me volvieran a pedir dinero, me lo podría plantear de nuevo". Los problemas que atraviesa el Santa Ana son tema de conversación, pero no de movilización. "Aquí hay seguidores, pero falta apoyo", comenta el presidente de la asociación de vecinos Santa Ana, José Galán. "No hay unidad. La afición se divide entre el Santa Ana y el equipo de Tercera Regional Los Amigos de Santa Ana. Si convocáramos una manifestación mañana para apoyar al equipo de segunda B, irían cinco personas", dice. El presidente del. club también lamenta la ausencia de entusiasmo vecinal: "¿Por qué acudían sólo 200 personas al campo cuando íbamos primeros o segundos del campeonato? ¡Si somos el equipo más barato! [6.000 pesetas de cuota anual]".El quinto equipo)Al margen del patrocinio que el club pueda encontrar por la vía atlética, su presidente sigue reclamando una mayor ayuda municipal. "Somos el quinto equipo de Madrid detrás del Real Madrid, Atlético, Rayo y Madrid B. Y sólo nos quieren dar 250.000 pesetas". En otros ayuntamientos del extrarradio madrileño, varios equipos de Segunda B obtienen ayudas que oscilan entre los 5 y los 60 millones, cuenta. Según los cálculos que ha hecho, la competición en Segunda B supondrá cuatro millones de pesetas por los arbitrajes y otros cuatro para desplazamientos.En una reunión mantenida el lunes, la concejal del distrito, Beatriz Elorriaga, comentó que tal vez habría alguna posibilidad de aumentar la ayuda hasta el millón de pesetas, según cuenta el presidente. "Con eso no hacemos nada", dice Rafael González. "Lo que ha ocurrido con el Santa Ana es algo excepcional. "Nosotros no le vamos a pedir al Ayuntamiento todos los años. Es una cuestión coyuntural. La ayuda nos serviría para un año de adaptación a una categoría en la que no esperábamos estar"

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0014, 14 de julio de 1995.