La oferta estival en geriátricos no aumenta pese a crecer la demanda

Cada año aumentan en un 20% el número de familias, que ingresan a sus ancianos inválidos en una residencia durante el mes de vacaciones veraniegas. Sin embargo, la oferta del Gobierno regional para facilitar un descanso temporal a quienes cuidan de sus mayores impedidos es este año la misma que en 1994: 160 plazas concertadas en centros privados. El verano pasado la consejería de Integración Social recibió 300 peticiones, aunque luego hubo 55 renuncias.

El plazo de solicitudes para la oferta de este año permanece abierto hasta el próximo viernes 30 de junio. Responsables de la consejería aseguran que si se produce una avalancha de peticiones recurrirán a su propia red de residencias. Este año habrá tres turnos, del 16 al 31 de julio; del 1 al 15 de agosto y del 15 al 31 de agosto.

Uno de los planes del ejecutivo autónomo saliente, del PSOE, era utilizar la rehabilitada residencia de Carabanchel, con 80 camas, para estancias temporales. Ahora el nuevo gobierno del PP dirá la última palabra.

Ante la escasez de plazas públicas, la mayor parte de las familias optan por los centros privados.

En el verano de 1993, fueron 1.666 los ancianos ingresados en residencias privadas. En 1994, la cifra ascendió a 2.166.

El precio medio por un mes de estancia rondó las 150.000 pesetas.

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