El abogado de Perote recurre la prisión de su cliente y pide la nulidad del procedimiento

El abogado del coronel Juan Alberto Perote, Jesús Santaella, presentó ayer el recurso de apelación contra la prisión y procesamiento del ex jefe de la Agrupación Operativa del Cesid, en el que solicita la anulación de toda la instrucción del juzgado togado militar por supuestas irregularidades. Santaella centra su recurso en tres ideas: violación del derecho fundamental al juez predeterminado por la ley, falta de motivación para la prisión preventiva e inexactitudes en los hechos consignados en el auto de procesamiento. La apelación será resuelta por un tribunal milítar.

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JULIO M. LÁZARO. Santaella sostiene que el sumario ha sido instruido por "dos jueces diferentes". Según el recurrente, el sábado 17 de junio, cuando el teniente general Emilio Alonso Manglano, director dimisionario del Cesid, presentó una denuncia contra el coronel Perote, estaba de guardia el juzgado militar central número 2, que la acepta y pide a Manglano que la ratifique.Ese mismo juzgado, según Santaella, cita y recibe a dos testigos y a las ocho de la tarde pasa el asunto al juzgado decano para reparto. Al haber sólo dos juzga (los togados centrales, le corresponde al decano, el número 1, cuyo titular, Jesús Palomino Yébenes, dicta el auto de prisión y procesamiento contra Perote.

Santaella crítica en su recurso que no haya otras normas de reparto entre los juzgados militares centrales que la orden de entrada de asuntos, y entiende que en este caso se vulneró el derecho fundamental al juez predeterminado por la ley que consagra el artículo 24.2 de la Constitución. El letrado considera que quien debe llevar la instrucción de la causa contra Perote es el juzgado togado militar central número 2.

Otro de los argumentos centrales del recurso afirma que la situación de prisión preventiva de Perote se basa "exclusivamente" en "Ia gravedad genérica del delito se le imputa" y en la alarma social producida lo que, a Juicio del recurrente, vulnera la doctrina del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y del Tribunal Constitucional.

Al impugnar el relato de hechos del auto de procesamiento, el abogado de Perote insiste en que no hubo apropiación por parte del coronel de las 1.200 microfichas de los archivos del Cesid. Según la defensa, Perote se llevó las microfichas "inadvertidamente" entre sus papeles de la Federación de Pentatlón, de la que era directivo, al recoger su despacho tras haber cesado en el cargo. Luego devolvió toda la documentación al Cesid en enero de 1992, sin que la central de información practicase ninguna investigación hasta la fecha, dos años y medio después.

Manglano declarará hoy ante la juez María Jesús Coronado en relación con la querella interpuesta por el director de la revista Época, Jaime Campmany, uno, de los afectados por las escuchas ilegales del Cesid. También Perote declarará hoy ante la titular del juzgado número 43 de Madrid para averiguar si ordenó la interceptación de comunicaciones telefónicas sin autorización judicial desde su puesto de jefe de la Agrupación Operativa.

Por otro lado, el director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, y el periodista de ese diario Melchor Miralles, presentaron ayer ante la juez Coronado una querella contra el teniente general Emilio Alonso Manglano por la supuesta grabación ilegal, en 1987, de una conversación telefónica entre ambos a raíz del hallazgo de un zulo en Francia donde se encontró información relacionada con los GAL. Piden a la juez que ordene el registro del Cesid para obtener la cinta con la grabación de ambos que figura en alguno de los estadillos del Cesid que tiene el periódico.

Asimisino, Ramírez entregó a la juez una cinta con siete conversaciones supuestamente grabadas por el Cesid que el diario tenía en su poder y adelantó que, a petición de Coronado, entregará la conversación grabada al ex presidente Adolfo Suárez y a Manuel Gutiérrez Mellado en una visita al Cesid en 1980.

Por su parte, la Dirección General de Policía negó que disponga del "centro de escuchas" que le atribuye el citado diario y asegura que es "completamente falso" que desde la misma se pudieran interceptar las comunicaciones del juez Baltasar Garzón.

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