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Marruecos lograra este año una cosecha histórica de hachís

"Uno de estos días, las autoridades decidirán que las plantaciones vuelven a ser demasiado visibles y ordenarán que se eliminen las más próximas a las carreteras". El industrial marroquí de Tánger que hace este comentario no tiene nada que ver con el negocio del Cannabis, pero, como todos los habitantes de la ciudad, sabe que el cultivo de la planta del quif y el hachís se ha extendido tanto en los últimos tiempos que ahora ocupa un tercio de las tierras explotadas del Rif. Además, en un ano de feroz sequía para el campo marroquí, la poca agua que ha caído en las montañas del norte lo ha hecho en el momento oportuno para el Cannabis. Cabe esperar una cosecha histórica.En el otro lado del estrecho de Gibraltar, los biólogos españoles detectan estos días una gran presencia de polen de Cannabis en los cálidos vientos que soplan del sur. Y es que las plantaciones son muchas y están en pleno periodo de floración. Así que henos de nuevo ante la realidad de que el norte de Marruecos sigue siendo el gran productor de una droga blanda consumida a gran escala en Europa.

La vivienda está sorprendentemente barata en Tánger. La explicación es sencilla: hay vacíos miles de apartamentos, locales de. oficinas y bajos comerciales. Desde mediados de los ochenta, la construcción de viviendas en la hermosa, canalla y vitalista ciudad ha sido el principal método para blanquear dinero de los productores y traficantes de Cannabis del Rif. Los tímidos esfuerzos del poder marroquí para meterles en cintura fracasaron. El comisario Colombo, que desde Tánger les declaró la guerra, duró meses en el puesto.

En 1992, el rey Hassan II, sometido a presiones de la Unión Europea, prometió la erradicación del cultivo del quif. Pero ni llegaron los fondos internacionales con los que convencer a los cultivadores, ni vieron las autoridades marroquíes un convencimiento firme de los europeos sobre las presuntas maldades del Cannabis. Así que la producción rifeña de hachís ha terminado situándose en unas 1.500 toneladas anuales, lo que supone unos ingresos de unos 2.000 millones de dólares. La cosecha de este verano va a ser incluso superior.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de junio de 1995