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Dinamita contra el conformismo y la monotonía

Javier Bardem protagonizá en 'Éxtasis' a un joven ambicioso y rebelde que rompe con su entorno

Javier Bardem tiene dos nuevos amigos muy especiales. Su relación ha nacido al borde del mar, en la playa almeriense de la Almodaba, en un chiringuito sin puertas ni ventanas en el que han dormido a ras del suelo y han compartido sus vidas a lo largo de una semana. Son Daniel Guzmán, un madrileño de 21 años, y Leire Berrocal, bilbaína de la misma edad, sus compañeros de reparto en la película Éxtasis que el director Mariano Barroso ha comenzado a rodar esta semana en Cabo de Gata, Almería. Los tres viven en un sueño. Un sueño en el que les ha introducido Barroso en su segundo largometraje.Éxtasis, con guión de Barroso y Joaquín Oristrell, narra la profunda amistad de tres amigos, Rober (Javier Bardem), Max (Daffiel Guzmán) y Ona (Leire Berrocal) que se resquebraja cuando Rober, rebelde y ambicioso, decide vivir la vida de otras personas, traicionando así a su verdadera familia. Federico Luppi y Silvia Munt participan también en el filme, una producción de 210. millones de pesetas de Tornasol Filins, cuyo rodaje en Madrid va a tener un retraso de cuatro a seis semanas por el accidente que sufrió el martes Javier Bardem. El actor se rompió un tendón de la mano izquierda cuando rodaba en el interior de un supermercado en Cabo de Gata una escena en la que golpeaba con un gato de coche una caja registradora. El golpe fue tan fuerte y tan real que Bardem se rompió el tendón, del que tuvo que ser operado esa misma tarde. El actor, quien a pesar del accidente ha terminado todas las escenas previstas en Almería, necesita un mes o mes y medio de recuperación.

"Quería hacer algo relacionado con el teatro y lo que supone el teatro. En la película hay un trasfondo de La vida es sueño [de Calderón de la Barca]. Rober sueña con vivir la vida de otras personas, necesita encontrar el mundo al que pertenece. Lleva mucho tiempo descolocado en la vida y abandona a sus amigos para iniciarse en un mundo de glamour y de sueño. Es su éxtasis", explica Barroso, sentado en la plaza de la Iglesia de Cabo de Gata, en un descanso del rodaje. Siguiendo la filosofía de Albert Camus, de poder hablar por los que no tienen voz, el director de Mi hermano del alma vuelve con Éxtasis al mundo de la gente descolocada, fuera de su sitio. "No hay nadie más aburrido que alguien satisfecho. Me interesan los personajes que encierran contradicciones".

Bardem viste un pantalón vaquero sucio, una camiseta negra casi asquerosa y su pelo, sin lavar desde hace días, cae sobre el rostro moreno. Es el auténtico Rober, quien intenta aplacar sus nervios junto al mar de Cabo de Gata antes de rodar un nuevo plano. "Es un joven que va a la deriva, con todo lo que, ello implica de drogas y robos. Es más bien una reflexión sobre la gente que huye de si mismo, que cuando se mira a si mismo se asusta mucho", dice Bardem.

"Cuando un actor cree que la película que hace es una película más, está muerto como actor porque tiene que ser la única". Esta reflexión de Bardem. le ha llevado en Éxtasis a la práctica y ha vivido la experiencia única de ponerse en la auténtica piel de su personaje. Para ello, junto con Daniel Guzmán y Leire Berrocal, se trasladó una semana antes delcomienzo del rodaje al chiringuito playero para sentir in situ la vida de los tres amigos de Éxtasis. Durmieron en sacos, comieron mortadela, hablaron en la oscuridad y se despertaron con la luz del sol.

Éxtasis es el primer proyecto cinematográfico que une a Barroso y Javier Bardem. "Es una persona de la que sólo se pueden decir cosas buenas", dice Bardem del director. "Siempre aplaude el trabajo de los actores y a los actores mismos. Tiene algo muy especial con los actores, que somos depresivos, esquizofrénicos, locos y maniacos. Todo esto Barroso lo respeta. El trabajo previo con él ha sido intenso e inteligente y me encuentro abandonado como nunca a lo que él me diga", sigue el actor.

Barroso, por su parte, admira la potencia de Bardem. "Hay muy pocos actores españoles que pueden llevar sobre sus hombros la presión de este protagonista. Tiene una fuerza indiscutible y una entrega total . Como actor es puro y honesto. Ha realizado un trabajo muy intenso porque la complejidad de su personaje no aparece en el guión", dice el director, quien se encontró con una agradable sorpresa a su llegada a Almería, dos días antes del comienzo del rodaje. Se subió en un coche camino de San José y tuvo una sensación extraña, como si alguien le siguiera. Mosqueado, no hacía más que mirar hacia atrás buscando el porqué de su desazón. Hasta que lo descubrió: eran tres individuos, los tres personajes creados por él en Éxtasis, a los que en un principio no reconoció: Javier Bardem, Daniel Guzmán y Leire Berrocal, transformados en Rober, Max y Ona. "Fue como un sueño. Allí estaban mis criaturas. Creo que esa pasión por la película que han demostrado los tres no es un lujo, sino la obligación de los actores en el cine, muchos de los cuales han olvidado que hacer un filme es muy importante".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de junio de 1995