El hospital de Móstoles pide seguridad para atender presos
Los médicos y enfermeros del a hospital de Móstoles (199.000 habitantes) exigen una formación específica y mayores medidas de seguridad para prestar asistencia a los enfermos penitenciarios procedentes de la cárcel de Navalcarnero. Según miembros de la junta de personal del centro los ministerios de Sanidad, Justicia e Interior han firmado convenios sin prever una infraestructura adecuada en los hospitales para la acogida de estos presos. Los médicos y las limpiadoras han de cumplir su función con las puertas abiertas de las habitaciones, ya que los policías que custodian a los reclusos se niegan a permanecer dentro "por respeto a la intimidad del enfermo".En las ambulancias, el personal sanitario acompaña a estos pacientes, mientras que las fuerzas de seguridad viajan en vehículos aparte. Los trabajadores aseguran que cuando hay ingresados hasta cinco presos se moviliza a 10 agentes, "que deberían estar en las calles velando por la seguridad ciudadana", dicen.


























































