Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Ruiz Gallardón logra la presidencia y Leguina deja la Asamblea

El Partido Popular gobernará sin contrapeso municipal en la Comunidad de Madrid. Hasta ahora, el PSOE se topó desde la Administración regional con el fuerte peso del Ayuntamiento madrileño, pero las elecciones del domingo han dado al PP la hegemonía doble. Alberto Ruiz Gallardón, de 36 años, logra la victoria en su tercer asalto a la presidencia regional. Con ello, las dos principales instituciones madrileñas vuelven a estar gobernadas por la misma fuerza política, hecho que se dio ya entre 1983 y 1989 con el partido socialista pero que no se había producido con el PP.El PSOE sufre así una derrota histórica en la Comunidad, cuyo gobierno había encabezado Joaquín Leguina, de 54 años, desde que se creó la autonomía de Madrid en 1983. El hasta ahora presidente regional ha anunciado que no continuará en la política madrileña, y que dejará su escaño tras asistir a la toma de posesión de su sucesor y efectuar el traspaso de poderes.

La derrota socialista en Madrid capital y en la región se ha registrado además con una alta participación (el 71,21%), uno de los requisitos en que confiaba el PSOE para lograr buenos resultados.

Alberto Ruiz Gallardón, presidente ya confirmado, llenó su primer discurso de halagos hacia Leguina, su principal adversario durante las últimas dos legislaturas. "Nuestra crítica durante estos ocho años a su gestión no puede empañar la labor fundacional de esta Comunidad que ha hecho. Le admiro personal e intelectualmente". Y siguió con las alabanzas al evaluar la anunciada marcha de Leguina del escenario político madrileño. "Yo habría hecho lo mismo en su lugar. Aunque lo lamento, porque los debates que hemos tenido han enriquecido la vida política de la Comunidad de Madrid".

Leguiña no quiso ser menos: deseó a su rival los mejores éxitos y le envió un mensaje de enhorabuena. Le auguró incluso los mejores éxitos personales y políticos.

La alegría final de Ruiz Gallardón tuvo que esperar, y el candidato pasó por horas de incertidumbre. Los primeros sondeos a la salida de los colegios le daban claro ganador, pero el escrutinio de las primeras papeletas contradijo esta impresión. Curiosamente, la comunicación entre el PSOE y el PP sobre los resultados recayó en Virgilio Cano, consejero de Cooperación, y Manuel Cobo, diputado del PP que cargó de escándalos el currículo del propio Cano. Ayer mantuvieron su última partida.Más información en Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de mayo de 1995