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28 MAYO

Hormaechea no puede ser votado por decisión de la Junta Electoral Central

Juan Hormaechea fue declarado a las dos de la madrugada inelegible como candidato a la presidencia de Cantabria y a la alcaldía de Santander por la Junta Electoral Central. Tras una reunión de tres horas, este organismo tomó la decisión de aplicar la condena de suspensión de sufragio que pesa sobre el líder de la Unión para el Progreso de Cantabria (Upca) y actual presidente regional en funciones, por lo que éste no podrá votar ni ser votado, aunque su nombre seguirá incluido en las papeletas que hoy utilizarán los votantes. El puesto de Hormaechea deberá ser ocupado por el número dos de ambas listas.De esta forma se despeja la incertidumbre creada acerca del derecho del actual presidente en funciones a presentarse a las elecciones, después de que ni la Junta Electoral Provincial ni la de zona, a pesar de haberse reunido anteriormente y haber dictado sendas resoluciones, hubieran despejado el embrollo jurídico creado sobre su situación ante las, urnas.

Delito de injurias

Hormaechea, que era el principal rival del Partido Popular en estos comicios, fue condenado a un mes de arresto, con la consiguiente suspensión del derecho de sufragio, por haber injuriado gravemente al alcalde pedáneo de Cabárceno (Cantabria). La sentencia fue recurrida por el condenado y posteriormente confirmada por el Tribunal Supremo, si bien su aplicación se había demorado.

La Junta Electoral Provincial había dejado pendiente la decisión del caso, pese a que el alcalde injuriado, Juan Sarabia, a quien Hormaechea llamó en público "enano, feo y baboso", le hizo llegar con antelación suficientes fotocopias de la sentencia y, de los autos judiciales. Esta Junta alegó que sus decisiones se limitan a las quejas, presentadas por los partidos políticos, y no por los particulares.

La Junta de Zona de Santander mantuvo el criterio contrario y forzó el dictamen de la Junta Electoral Central. Ésta optó por convocar a las once de la noche de ayer una reunión que duró hasta las dos de la madrugada, a sólo siete horas de la apertura de las urnas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de mayo de 1995