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DESAFÍO TERRORISTA A LA DEMOCRACIA.

ETA intenta asesinar a Aznar con un coche bomba

El líder del PP se salvó por llevar coche blindado y porque los etarras actuaron con precipitación

El terrorismo de ETA situó ayer en el centro de su diana asesina un hasta ahora poco imaginable objetivo: la alternancia política. El líder del PP, José María Aznar, al que avalan ocho millones de votos en su camino hacia La Moncloa, sufrió sólo un ligero corte en la barbilla, pero los 40 kilos de amosal y otros tantos de tornillería que destrozaron su Audi blindado buscaban arrebatarle la vida. Se salvó porque el comando Madrid utilizó en esta ocasión un sistema poco preciso y se precipitó un segundo. "Estoy bien, estoy bien. ¿Cómo están los míos?", fueron sus primeras palabras antes de pedir serenidad a los españoles. Frente a la indignación general, Herri Batasuna ha advertido que la acción pretende "abrir canales democráticos para la supervivencia del pueblo, vasco" y anuncia nuevos atentados.

JESÚS DUVA ETA reapareció en Madrid, nueve meses después de haber asesinado al general Francisco Veguillas, mano derecha del ministro de Defensa, Julián García Vargas. Ayer intentó matar al presidente del PP, José María Aznar, mediante el método utilizado hace 22 años para acabar con el entonces presidente del Gobierno, el almirante Luis Carrero Blanco. El comando Madrid hizo estallar al paso del vehículo blindado de Aznar un coche bomba con 40 kilos de amosal y otros 40 de tornillería, según el dictamen provisional de los artificieros.

Los terroristas activaron el artefacto con un cable de 300 metros de longitud y no con su habitual sistema de mando a distancia por radio. Sabían que este método no les habría funcionado, porque el coche blindado del líder del PP va equipado con un inhibidor de frecuencias que interrumpe las emisiones que capta a su paso. Aznar quedó conmocionado y otras 19 personas, entre ellas sus escoltas, sufrieron heridas. La mayoría de carácter leve, salvo una anciana, que ayer estaba en coma, y dos hombres, con lesiones de pronóstico grave.

Aznar salió poco antes de las ocho de la mañana de su domicilio, en la calle de Diego Ayllón, cerca de la urbanización Parque Conde de Orgaz, en dirección a la sede del PP, en la céntrica calle de Génova. El Audi blindado, en el que iba acompañado de su chófer, Estanislao Cumplido, y un escolta, enfiló la calle de Arturo Soria y tomó la de José Silva en tomo a las 8.05.

En ese momento, los terroristas activaron el coche bomba Un segundo después y la onda expansiva y la metralla se habrían estrellado de lleno contra la puerta del lateral en que viajaba el dirigente del PP, seguido por el coche de reacción, ocupado por otros dos guardaespaldas.

Obligados a efectuar la detonación desde un punto de la calle de José Silva que les impedía precisar el blanco, los terroristas activaron la bomba con un ligero error de cálculo que salvé la vida a Aznar. La parte, delantera de su coche blindado, de 2.000 kilos de peso, quedó atravesada por decenas de impactos de la tornillería usada como metralla.

José Amaro, consejero delegado de la empresa Veblinter, que blindó uno de los dos Audi 200 utilizados por Aznar (el otro lo adquirió el PP en Alemania el año pasado), explicó ayer a EL PAÍS que "el blindaje ayudó a proteger a los ocupantes, pero si la explosión hubiera sido más potente o le hubiese alcanzado más de lleno, estaríamos lamentando ahora una tragedia".

Amaro recordó que la protección del coche, considerada de tipo medio, es la misma que tenía el del general Francisco Vegulillas, que no resultó suficiente para salvarle la vida en el atentado del 29 de julio del año pasado en la plaza de Ramales, junto al palacio de Oriente. La empresa Wolkswagen-Audi España anunció ayer que Aznar recibirá de inmediato otro coche blindado similar al que venía usando.

La vivienda más próxima a donde estaba aparcado el coche bomba desde una hora antes quedó destruida por la explosión, que se escuchó a cuatro kilómetros de distancia. Bajo los escombros del inmueble quedó sepultada Margarita González Mansilla, de 73 años, que sufrió una parada cardiorrespiratoria y múltiples traumatismos. Ayer se hallaba hospitalizada en coma y en estado crítico.

La onda expansiva perdió parte de su poder mortífero por ser una calle muy abierta y de edificios bajos, según los artificieros policiales. Una docena de automóviles aparcados en la calle de José Silva también sufrieron graves destrozos por el incendio causado por la bomba, así como numerosas viviendas de los alrededores, cuyos cristales saltaron hechos añicos.

Aznar fue asistido de urgencia en la clínica Belén. Externamente sólo presentaba ligeros rasguños en la cara. "Estoy bien, estoy bien. ¿Cómo están los míos [los agentes de su escolta]?", fueron las primeras palabras que dijo a los médicos. A continuación fue trasladado a la clínica Ruber, de la calle de Juan Bravo, para ser sometido a una exploración_ neurológica exhaustiva. La clínica Belén, situada a pocos metros del lugar del atentado, fue desalojada parcialmente poco después a causa de una falsa amenaza de bomba.

Los dos etarras que perpetraron el atentado huyeron en un Fiat Uno con matrícula falsa de La Coruña, a cuyo volante les esperaba un tercer activista, según algunos testigos. El comando dejó abandonado este coche en un descampado de la calle de Mauricio Lejendre, cerca de la estación de Chamartín. El vehículo, provisto de un artefacto incendiario de 3 o 4 kilos de explosivos, se autodestruyó alrededor de las nueve de la mañana, con lo que quedaron borradas las huellas de los etarras.

Ayer se desconocía la procedencia del vehículo empleado para huir, aunque se supone que fue robado, debido a que tenía limado el número de bastidor y arrancada la chapa donde figuran los datos del fabricante, además de tener una matrícula perteneciente a un Peugeot 205, según fuentes policiales. El utilizado para ocultar la bomba empleada contra Aznar ' era otro Fiat Uno con matrícula falsa correspondiente a un Opel Corsa.

Las investigaciones del atentado corrieron a cargo de la recien creada Unidad Territorial Antiterrorista (UTA), dependiente de la Brigada de Policía Judicial. Esta acción ha supuesto el debú de esta unidad, en sustitución de la Brigada Provincial de Información, que desde ahora se encarga de la captación y el análisis de datos de interés para la seguridad del Estado. La inexperiencia se hizo notar en una cierta desorganización y despiste de los agentes que intervinieron en la operación, según reconocen fuentes policiales.

El atentado confirma las sospechas de Interior de que ETA estaba preparando desde hace dos meses una acción contra algún importante dirigente del PP en Madrid. Sin embargo, la policía ha venido asegurando durante este tiempo que no había "ningún dato objetivo" que avalará esta sospecha, aunque reconocía que esta posibilidad entraba "dentro de la lógica etarra". El ministro de Justicia e Interior, Juan Alberto Belloch, que a mediodía de ayer visitó en la clínica Ruber a Aznar, confirmó que el líder del PP no figuraba en ninguna lista de objetivos de ETA. El Rey y Felipe González telefonearon a la clínica para interesarse por el estado de Aznar.

Belloch se entrevistó con el presidente del Gobierno tras visitar, hospital por hospital, a todos los heridos. El ministro atribuyó el atentado al comando Madrid y señaló que éste es más grave, si cabe, porque iba dirigido contra el líder de la oposición y los millones de ciudadanos que confían electoralmente en él.

La dirección de ETA, en una entrevista publicada hace días en el diario Euskaldunon Egunakaria, aseguraba que con la muerte, el 23 de enero, de Gregorio Ordóñez, candidato del PP a la alcaldía de San Sebastián, pretendía "atentar contra los políticos responsables de la prolongación del conflicto" en Euskadi. Y advertía que "los políticos profesionales han entendido que las consecuencias de la prolongación del contencioso afectarán a todos".

Fuentes policiales han criticado que actualmente funcionara "bajo mínimos" el plan antiterrorista Doble Fila que se inició el año pasado, con la participación de unos 300 agentes encargados de patrullar por Madrid para evitar atentados. Estos medios consideran preciso un replanteamiento de los servicios antiterroristas para hacer frente al comando Madrid.

Riesgos de las filtraciones

[En declaraciones a la cadena SER, la delegada del Gobierno en Madrid, Pilar Lledó, calificó ayer de "muy grave" la publicación en los medios de comunicación de las medidas de seguridad, lo que, según dijo, ha obligado a cambiar dos veces en sólo cuatro meses el dispositivo de lucha antiterrorista. En alusión al diario El Mundo, Lledó afirmó que "a veces se dan los planos de un edificio con flechas indicando exáctamente la situación de los despachos o se cuenta como se va a actuar en el caso de un atentado, por ejemplo, con pelos y señales"].

En Madrid, unas 80 personas -entre ellas empresarios, militares y profesionales diversos- cuentan actualmente con servicio permanente de escolta, según fuentes policiales. Además, los políticos más relevantes tienen protección oficial.

ETA ha perpetrado tres atentados mortales en 1995-, el 13 de enero mató a tiros al policía Rafael Leiva en las oficinas del DNI de Bilbao; 10 días más tarde asesinó al dirigente popular Gregorio Ordóñez cuando se hallaba en un bar donostiarra, y el pasado día 10 dio muerte de un tiró en la nuca al brigada del Ejército Mariano de Juan Santamaría, cuando se dirigía, a su domicilio de San Sebastián.

Expertos antiterroristas creen que ETA ha decidido incrementar su escalada criminal después de que los sectores más duros se hayan hecho con el control de la organización. Los mismos analistas sospechan que entre los objetivos de la banda figuran en primer lugar dirigentes de los principales partidos, seguidos de hombres de negocios, militares y agentes de seguridad.

Interior cree que ETA ha recompuesto su estructura, tras el' golpe que le asestaron la Guardia Civil y la policía francesa con la detención, el 17 de noviembre, de Félix Alberto López de la Calle Gauna, Mobutu, presunto número dos de la organización. Junto a éste fueron arrestados en Tolón (Francia) otros cuatro importantes elementos, lo que se interpretó como el mayor éxito policial desde la captura de la cúpula etarra en Bidart, en marzo de 1992.

Fuentes de Justicia e Interior reconocen que la banda conserva buena parte de su capacidad operativa en Guipúzcoa y en Madrid, y que esta última es la verdadera asignatura pendiente de las fuerzas de seguridad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de abril de 1995

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