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Los ayuntamientos tendrán más poderes para gestionar y sancionar sobre tráfico

Los ayuntamientos dispondrán de más competencias en materia de tráfico si prospera la propuesta modificar la Ley de Seguridad Vial que ayer fue presentada por el Grupo Parlamentario Socialista. La reforma refuerza la autoridad municipal sobre el control y sanción de los vehículos mal aparcados, así como el cobro de las multas. También prevé duplicar las multas por conducir bajo los efectos del alcohol o sustancias psicotrópicas.

El caos circulatorio que impera m muchas ciudades de España será más fácil de controlar si fructifica la Proposición de Ley de reforma de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial en los términos que ayer presentó el diputado socialista, Alvaro Cuesta.La reforma responde a la petición insistente de los ayuntamientos a través de la Federación de Municipios para que se les dote de una capacidad jurídica más consistente que la actual a la hora de implantar la disciplina en al tráfico urbano. En teoría, los conductores de las vías úrbanas están obligados a obedecer las señales de circulación arbanas y respetar las sanciones sobre aparcamientos en zonas pero los tribunales han interpretado estas normas de forma contradictoria.La normativa que se propone se dirige también a mejorar el procedimiento de tramitación y cobro de las sanciones impuestas por la policía municipal en el inadecuado aparcamiento en las vías urbanas en zonas donde se limita temporalmente.La otra reforma sustancial que se introduce consiste en elevar la calificación de conducta grave a muy grave cuando se conduce bajo los efectos del alcohol, estupefacientes, psicotrópicos, estimulantes u otras sustancias análogas. La sanción se eleva de 50.000 a 100.000 pesetas.Más multas por alcohol

El director general de Tráfico, Miguel María Muñoz se muestra "absolutamente de acuerdo con la reforma. Nada más entrar en vigor la ley de Seguridad Vial nos dimos cuenta que era necesario agravar la tipificación de estas conductas porque conllevan una connotación de especial gravedad y riesgo de producir accidentes. Me parece muy bien que se modifique este aspecto en la primera oportunidad que ha habido para reformar esta ley". Álvaro Cuesta, que presentó la proposición de ley a los informadores, aseguró que los dos objetivos fundamentales eran "endurecer" las sanciones administrativas para determinadas conductas temerarias a la hora de conducir, convirtiendo en sanciones muy graves lo que hasta ahora tenía la calificación de grave y, por otra conceder más autonomía en esta materia a los ayuntamientos.

Cuesta explicó que estos ya tenían competencias sancionadoras sobre el tráfico, pero no suficientemente claras, de forma que algunas sentencias judiciales las habían negado e, incluso, habían acarreado problemas a determinados alcaldes. Con esta reforma se trata, dijo de "establecer expresamente que se puede regular a través de las ordenanzas municipales el uso de las vías urbanas".

Cuesta aclaró que las normas que dicten los ayuntamientos no podrán contradecir las establecidas con caracter general, pero sí adecuarlas a las necesidades de cada población de forma "que las ciudades sean más accesibles y habitables".

Cuesta seguró que el grupo socialista intenta con esta proposición de ley "anticipar" cuotas de de autonomía local que los ayuntamientos han venido reclamando y que "los socialistas han defendido en las conversaciones del llamado pacto local".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de abril de 1995

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