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Christian Pineau, resistente francés y firmante del Tratado de Roma

Christian Pineau, muerto el miércoles en París a los 90 años, fue político, diplomático, sindicalista, periodista y autor de cuentos para niños. Francia le recordará, sin embargo, como uno de los héroes de la Resistencia.Asistió a la muerte por tortura de Jean Moulin, el mítico líder del movimiento civil contra los invasores nazis, y sobrevivió al campo de concentración de Buchenwald. Tras la guerra, fue un europeísta destacado e inició, por parte francesa, las negociaciones para el Tratado de Roma, piedra fundacional de la Unión Europea. Christian Pineau representó a Francia en 1957, en su calidad de ministro de Asuntos Exteriores, en la firma del Tratado de Roma, por el que se creó el Mercado Común europeo.

Pineau nació en Chaumonten-Basigny (Mame) el 14 de octubre de 1904 y se licenció en Derecho y Ciencias Políticas. Inició una carrera como técnico financiero, paralela a una intensa actividad sindical en la Confederación General de Trabajadores (CGT), truncada por la guerra y la invasión alemana en 1940. Creó el periódico clandestino Libération, portavoz de la Resistencia, y en 1942 se convirtió en enlace del general Charles de Gaulle, exilado en Londres, con los resistentes socialistas del interior.

Detenido en mayo de 1943, fue torturado por Klaus Barbie, el temido Carnicero de Lyón, y, tras ver morir a Jeam Moulin, fue internado en Buchenwald. Concluida la guerra, fue elegido diputado de la Sección Francesa de la Internacional Obrera (futuro Partido Socialista) en 1946, y De Gaulle le nombró ministro de Abastos en su primer Gobierno.

Posteriormente ocupó numerosas carteras en los efímeros Gabinetes de la IV República, entre ellas, la de Asuntos Exteriores. Desde el Quai d'Orsay tuvo que enfrentarse al desastre de la fallida operación militar franco-británica en Suez, y dio los primeros pasos para la creación de la Comunidad Europea. Antes del referéndum francés sobre el Tratado de Maastricht abandonó su retiro para pedir el voto positivo: "Sin Europa, el desastre", declaró.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de abril de 1995