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El Coro de Canto Gregoriano rechaza ofertas en Las Vegas

Comienza en Madrid un congreso que analizará el fenómeno musical de Silos

Ismael Fernández de la Cuesta y el Coro de Canto Gregoriano que dirige, creado el año pasado, han tenido que rechazar ofertas sorprendentes: actuar en un gran auditorio de Las Vegas, la ciudad americana de los casinos, o en el Madison Square Garden, el gigantesco estadio de Nueva York. El disco Chant, que Fernández de la Cuesta dirigió a los monjes de Silos en 1973, ha vendido más de tres millones de ejemplares en todo el mundo tras su reedición en compacto. Treinta y dos expertos participarán en un congreso internacional que comienza en el Conservatorio de Madrid el día 21 y en el que se analizará, entre otros asuntos de la especialidad, este extraordinario fenómeno musical.Fernández de la Cuesta, ex monje del monasterio burgalés, nunca imaginó que acabarían ofreciéndole dirigir gregoriano con sintetizadores. Es otra de las propuestas que ha tenido que rechazar. "Me dicen: '¿va usted a hacer galas?' Por una parte me gusta el fenómeno, pero por otra me desasosiega", comenta. "Me importa que la gente conozca el gregoriano, y este mismo congreso que organizamos en Madrid es un reflejo, pero no acepto esas ofertas comerciales porque sé cuál es mi profesión: soy catedrático y canto con mi coro. Cuando entro en Estados Unidos en una tienda deportiva y escucho de fondo gregoriano siento una especie de agresión. Para una voz desnuda el gregoriano resulta dificilísimo de interpretar, y la atmósfera acústica es una de las claves; por eso, en otoño iremos a Chicago, pero a la catedral, daremos uno o dos conciertos por la zona y nos volveremos a casa".

Aunque como catedrático de gregoriano del Conservatorio de Madrid, Fernández de la Cuesta es un purista, se atreve, sin embargo, a interpretar este fenómeno de masas. "En los últimos 20 años creo que ha habido en la música pop una creatividad sesgada hacia lo rítmico. El colmo es el rap, donde sólo hay ritmo, secuencia. Y el oyente, de pronto, descubre una cosa tan rara como es la melodía pura, contrapunto ideal al ritmo machacón y queda atrapado. No hay melodía más pura y sola que la del gregoriano. El marketing no es suficiente para explicar este fenómeno".

De los monjes de Silos, que han sido invitados al congreso, no acudirá ninguno "porque allí la Cuaresma es sagrada", según recordó Fernández de la Cuesta, uno de los promotores del encuentro. Además del éxito multitudinario de esta música hasta hace poco minoritaria, se debatirá sobre el ritmo del gregoriano, su influencia en la música culta de Occidente y otros aspectos técnicos y musicológicos. Para finalizar, Fernández de la Cuesta y su grupo (formado por una treintena de voces graves seleccionadas en coros de Álava y Guipuzkoa), ofrecerán un concierto de entrada libre (el 24 de marzo a las 21.00) en la Colegiata de San Isidro.

En el programa, obras de gregoriano con discantos (una manera de cantar el gregoriano con voces añadidas suaves, como se hacía en los siglos XI y XII). El grupo de Fernández de la Cuesta ya tiene un contrato con EMI (la casa de discos que lanzó Chant) para grabar estas obras. El director del coro elegirá una iglesia monasterial románica o gótica para el registro de las voces. "El primitivo gótico de las iglesias cistercienses es el mejor", dice. "En España, son buenas las iglesias del Monasterio de Aguilar de Campóo o Santa María de Huerta".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de marzo de 1995