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"He destrozado a dos familias"

El joven que causó el choque de Coslada pide perdón al hombre que dejó paralítico

Marcos M. J., de 19 años, dejó parapléjico el sábado a un hombre. Tomás Expósito, de 38 años, había acudido de madrugada desde San Fernando de Henares (28.000 habitantes) a Coslada (80.000) para recoger a su hija Ana Belén, de 18 años, que trabaja en una hamburguesería. De repente le embistió el Peugeot 106 que conducía Marcos, quien luego dio positivo en el control de alcoholemia. Ayer, Marcos se mostraba tranquilo pero triste. "Aguantaré todo lo que me venga", decía. "Fue un accidente, pero yo, no soy ningún asesino...". "He destrozado a dos familias, la del herido y, la mía". Marcos trabaja en una panificadora de Torrejón (87.000 habitantes). Lleva el pelo muy corto, es delgado y de estatura media. Como única secuela del accidente se le aprecia una hinchazón en el labio inferior. Habla despacio y parece parco en palabras. Y cuando recuerda a Tomás y a su hija Ana Belén tendidos sobre el asfalto, se le enrojecen los ojos. "Fue un accidente, lo lamento, pero sé que no puedo evitar lo que ha ocurrido", explicaba ayer en su domicilio de Coslada. Le acompañaba su madre. "¿A ti te parece que mi hijo puede ser un borracho?", preguntaba ella. "Es un chico normal, que sale los fi nes de semana y toma algo, pero de ahí a ser un delincuente... Además, los fines de semana nunca le dejo que coja el coche". Pero Marcos lo conducía aquel sábado.

"Iba más deprisa"

La madre explica que ese día, "como todas las noches", Marcos fue a aparcar el coche a un garaje próximo a la discoteca Paladium. Le acompañaba su an-iigo Pedro Antonio M. S., de 20 años. "Antes, estuvimos buscando un bar para comprar tabaco y dimos varias vueltas por el barrio. Pero yo no estaba pro bando la potencia del coche [versión que facilitó la Policía Local de Coslada]. Eso es mentira. No iba a 40 kilómetros por hora como marca la señal. Iba bastante más deprisa, pero no soy un asesino", repetía Marcos."Bajaba por la avenida de Vicálvaro y me, encontré al otro coche. No pude esquivarlo, mi primera reacción fue frenar de golpe prosigue. Atendió a su amigo Pedro Antonio, que había quedado inconsciente, y salió del coche. "Vi al hombre y a la chica en el suelo. Les hablé, pero no me contestaron. Estaban conscientes, pero con shock. Enseguida llegó la policía. Además quiero aclarar que no me negué a hacerme. ninguna prueba porque no estaba borracho".

La Policía Local de Coslada sometió a Marcos a la prueba de alcoholemia, que reveló 0,78 miligramos de alcohol por litro de aire expirado. Esta cantidad equivale a unos dos litros y medio de cerveza, bebida que consumió esa noche. El límite permitido para no infringir las normas y cometer delito es de 0,4. La Policía de Coslada ultimaba ayer la investigación de la colisión para determinar con precisión la velocidad a la que circulaba el Peugeot 106. El estudio policial detalla una huella en el frenado del Peugeot de 33 metros en la rueda izquierda y de 31 metros en el neumático derecho.

La cárcel

María del Carmen Pando, la mujer de Tomás Expósito, pedía el miércoles a través de este periódico la cárcel para Marcos."He pensado que me podrían condenar", contesta Marcos. "Pero a lo mejor... No lo sé. A la familia les pido perdón. Soy realista, sé que me odian. Sólo pido que con el tiempo piensen que no soy un asesino, que simplemente fue un accidente". Marcos tenía ya un nudo en la garganta. Desde el pasado sábado apenas duerme. Por las tardes, utiliza el transporte público para ir al trabajo. "No me han retirado el carné de conducir, pero le he col do miedo al coche".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de febrero de 1995