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RELIGIÓN

Duras críticas al Papa de los obispos franceses por la destitución de Gaillot

Un gran malestar es perceptible entre los obispos franceses después del anuncio, el pasado viernes, de la destitución por el Vaticano de Jacques Gaillot como obispo, de Evreux (Normandía). Miles de fieles se manifestaron ayer en apoyo. de Gaillot."Sufrimiento", "tristeza", pero también "gravedad extrema" y "rechazo", son los términos que utilizan la mayoría de los obispos de Francia para comentar la destitución de Gaillot. Los prelados hubieran preferido sin duda alguna que esta decisión, no se hubiera tomado y ninguno de ellos la aprueba sin importantes reservas.

El propio Gaillot expresó ayer su satisfacción: "La gente se mueve. Es un pueblo que se despierta, que toma la palabra. Estoy contento de ver la vitalidad de la Iglesia". Gaillot calificó a la Iglesia como su "familia", pero dijo que era "totalitaria" y que ello "la desertiza".

El famoso abate Pierre definió la destitución como "un error, de los que está llena la historia de la Iglesia". Joseph Duval, arzobispo de Ruán, presidente de la Conferencia Episcopal, que amonestó a Gaillot en abril de 1994 por sus patinazos en los medios de comunicación, explicó que en abril último tuvo que "pedir paciencia" al Vaticano y a Gaillot poner menos distancia entre él y el Vaticano.

"La decisión es de una gravedad extrema", ha dicho el obispo de Lille, Jean Vilnet, que estima que, gracias a Gaillot, "los pobres, los marginales, los excluidos y los buscadores de esperanza se sentían comprendidos, sostenidos y reconocidos".

El cardenal arzobispo de París, Jean-Marie Lustiger, habló, por su parte, de "dolor y sorpresa" ante la destitución, que igualmente "entristece profundamente" al arzobispo de Toulouse, André Collini.

"Se puede decir bien que, una vez más, estos incondicionales de todas las formas de autoritarismo cometen un grave error de juicio", ha declarado en Le Monde el jesuita Paul Valadier.

Reacciones europeas

Ocho teólogos alemanes pidieron ayer la reintegración del obispo. Esta medida, dijeron, se ha tomado con un obispo "que ejercía sus responsabilidades pastorales en la línea recta de Jesús, con una franqueza inhabitual y un gran sentido del diálogo, como lo manda el evangelio", al tiempo que han calificado la decisión de "acto arbitrario del Papa". Entre los teólogos firmantes estaba Hans Kung.

El teólogo y psicoterapeuta alemán Eugen Drewermann, sancionado por el Vaticano, se ha preguntado si no es hora de que "Juan Pablo II dimita". Católicos progresistas austriacos criticaron ayer la decisión del Vaticano y afirmaron en un comunicado que es "una vergüenza que nuestra Iglesia esté en manos de hombres de la curia... que comprometen, por sus palabras y actos, la credibilidad de los mensajes de la Iglesia".

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