Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La 'guardia pretoriana' de Yeltsin ataca a un grupo financiero

El servicio de seguridad del líder ruso, Borís Yeltsin, fue blanco de duras críticas a consecuencia de una operación intimidatoria realizada por este cuerpo contra el grupo financiero Most, propietario de varios medios de comunicación y cercano al alcalde de Moscú, Yutri Luzhkov, uno de los políticos con más posibilidades de ser una alternativa al actual presidente. La Asociación de Banqueros de Rusia condenó ayer la actuación de la guardia pretoriana y expresó preocupación por el futuro de la democracia en Rusia.El viernes, un grupo de enmascarados, armados de rifles automáticos, bloqueó durante varias horas las oficinas de Most, en un edificio de la alcaldía de Moscú. Sin identificarse, los asaltantes desarmaron y golpearon en la calle a los guardias del director general de Most, Vladímir Gusinski. El domingo por la noche, el Servicio de Seguridad del Presidente (SSP) y la Dirección Principal de la Guardia (DPG) reconocieron haber realizado la operación. Estas instituciones, surgidas ambas del extinto KGB, alegaron que el motivo de la acción había sido comprobar la presencia de "hombres armados desconocidos" en la ruta presidencial.

El canal televisivo NTV llegó adecir el domingo que esos enmascarados eran "el perfil de la tercera fuerza que probablemente desea imponer un régimen autoritario" en Rusia y comparó este mes de diciembre con el diciembre de 1934, cuando Stalin liquidó a potenciales rivales marcando así el comienzo de las grandes purgas comunistas.

Aunque en este caso no se ha asesinado a nadie, la acción de los hombres de Yeltsin contra el grupo Most puede revelar el deseo de neutralizar a potenciales contendientes. La pista podría estar en un artículo anónimo que Rosiískaya Gazeta, órgano del Gobierno ruso, publicó en noviembre.

La Asociación de Bancos Rusos, donde están integrados tanto Most como Imperial, sacó una declaración en la que constata que "se ha creado una situación en la que determinados servicios secretos, sin trabas e impunemente, pueden cometer actos arbitrarios y violentos, lo que amenaza a todo el régimen democrático en nuestro país y lo hace depender de la guardia pretoriana de hoy". Los banqueros, preocupados por una posible "restauración de la dictadura", enviaron una carta a Yeltsin pidiéndole que actúe como "garante de la Constitución y de la observación de los derechos humanos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de diciembre de 1994