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"He ahorrado muchos millones en comidas y jaranas"

Juan Hormaechea se negó ayer a hablar con EL PAÍS de otra cosa que su sentencia. "Tengo dos hijos", explicó, "y lo qué necesito es explicar a la nación española por qué se me ha condenado. Si les digo otra cosa, publicarán lo que quieran". Hormaechea calificó al periódico durante la conversación de "progre" y "monstruo de la información, dicho sin ánimo despectivo alguno".El presidente de Cantabria argumentó que se le ha condenado "a seis años de cárcel por seis remitidos a periódicos y dos cuñas en emisoras de radio, por importe total de 1.724.000 pesetas, en respuesta a ataques que no se me permitía contestar sin pagar". Hormaechea puso este gasto en contraste con su carácter austero. "He ahorrado muchos millones a la Diputación Regional en comidas y jaranas".

La condena es un hecho "inaudito" para el presidente regional, "porque los remitidos se envían por decisión del Consejo de Gobierno, no los envío yo solo", cuando "un periódico se niega a publicar la réplica a unos ataques y el único recurso es pagando; y sin mediar advertencia de ilegalidad por parte de ningún funcionario".

"Tengo el derecho de defenderme", agrega Hormaechea, que justifica el empleo de dinero público "porque los ataques los recibo en función del cargo político. Si estuviera en mi bufete particular, nadie sabría mi nombre ni hubiera recibido esos ataques".

Hormaechea dijo que no califica la sentencia de injusta, pero sí la considera "insólita en la Historia moderna", por lo que ha iniciado ante el Tribunal Superior de Cantabria los trámites para recurrirla. "Su periódico es progre y ataca siempre a los Estados Unidos", aseguró, "pero allí tienen hace más de 200 años la institución del jurado y si un sólo miembro disiente del fallo el veredicto es no culpable. Aquí el único juez profesional ha dicho que no hay nada".

"Por dignidad"

El presidente condenado reiteró sus ataques al magistrado Claudio Movilla. "Hay un pleito de la Diputación para anular la plaza de su mujer y yo le recusé. Dígame usted si el señor Movilla no debía haber renunciado él mismo por dignidad.Luego aseguró que todo el conflicto arranca de que un periódico, El Diario Montañés, es enemigo suyo "a muerte" y lamentó que, no se tenga en cuenta que ha ahorrado "en comidas y en jaranas a esta Diputación Regional millones y millones", cuando el Ayuntamiento de Santander "ha gastado 80 millones en cuatro años en comidas y comilonas, algunas con políticos nacionales. Ya sabe usted a qué me refiero".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de noviembre de 1994