El alto el fuego de los paramilitares unionistas acerca la paz al Ulster
La paz en Irlanda del Norte parecía ayer al alcance de la mano, después de: que los paramilitares protestantes anunciaran que a medianoche entraría en vigor un alto el fuego que sólo se rompería si el Ejército Republicano Irlandés (IRA) volviese a matar y violara el cese de hostilidades declarado a finales de agosto.El primer ministro británico, John Major, reaccionó con cautela ante esta consolidación del incipiente proceso de paz, pero su homólogo irlandés, Albert Reynolds, fue taxativo: "Es el fin de 25 años de violencia".
El comunicado del denominado Comando Militar Lealista Conjunto, que da cuenta del completo "cese de todas las operaciones hostiles" contra los republicanos (activistas católicos del IRA), es el elemento que faltaba al plan negociador asumido por el IRA el 31 de agosto, tras el acuerdo de discutir el futuro de la provincia norirlandesa alcanzado por Londres y Dublín.


























































