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EL RIESGO NUCLEAR EN ESPAÑA

Comienza la reparación de Zorita

La reparación de la central José Cabrera de Zorita ya ha comenzado y durará, al menos, tres meses. Antes del arranque de su reactor, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) deberá evaluar los arreglos. El director de la planta, Juan Vicente Llinares, dijo ayer que estas reparaciones son "seguras y permanentes". No opinan igual los grupos ecologistas.La propuesta de reparación tiene dos partes diferenciadas. La que se aplica a los tubos de las penetraciones de reserva, que consiste en soldar un casquete semiesférico en la parte inferior de los tubos con defectos (16), de manera que queden anulados. Respecto a los tubos en activo, se han encontrado grietas aisladas en cuatro de ellos -tres de los usados para el manejo de las barras de control y uno para el paso de termopares- que serán eliminadas mediante la mecanización (pulido) de las mismas. La Asociación Ecologista de Defensa de la Naturaleza (Aedenat) critica el sellado con soldadura, ya que puede introducir tensiones adicionales, y rechaza también la mecanización. A este respecto se pregunta qué ocurriría si la excavación en los tubos no fuera suficiente al llegar a los diez milímetros de profundidad, que es el mínimo espesor requerido para conservar su resistencia estructural.

Por su parte, la dirección de la central insiste en que este proceso de reparación ha sido "perfectamente evaluado", y asegura que es "permanente, pues desaparecerá la causa que lo ha generado", en alusión a las críticas de los ecologistas sobre que estos métodos sólo se han aceptado temporalmente en Francia, en tanto se fabrican las tapas de repuesto. Llinares manifiesta que "esta solución es tan segura como el cambio de la tapa".

Durante el proceso de reparación, ya iniciado, se llevarán a cabo diversas pruebas y modificaciones. "Nos someteremos a evaluacion continua, ya que el CSN siempre podrá pedir nuevos estudios". Las reparaciones durarán unos tres meses, y una vez concluidas, el CSN deberá emitir un informe positivo antes de procederse al arranque de la central. La mayor parte de estas tareas se llevarán a cabo en automático y a distancia, mediante robots, con objeto de minimizar las dosis de radiactividad en los trabajadores, que "se han evaluado", puntualiza Llinares. Aedenat recuerda que otras veces las desviaciones han superado en mucho las dosis previstas.

Según el informe del CSN, varias causas actuaron de forma combinada para provocar las 200 fisuras. La principal fue un fallo del desmineralizador en septiembre de 1980 y octubre de 1981, que permitió que el circuito primario fuese invadido por resinas y otras sustancias corrosivas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de octubre de 1994