50º aniversario del Banco Mundial
El señor Matthew B. McHugh, asesor del presidente del Banco Mundial, escribió un extenso artículo el pasado día 1 en su periódico que me ha llegado a confundir gravemente. A medida que avanzaba en su lectura, no, sabía si estaba leyendo algo sobre el Banco Mundial o sobre las hermanitas de la caridad (con todo mi respeto para ellas).En el Banco Mundial, el voto es ponderado, según la contribución de capital de cada país, lo que viene a determinar su control por las naciones más ricas. Las ayudas han creado deudas en los países del Sur y riqueza en los del Norte. Ha habido transferencias increíbles de capital y recursos naturales del Sur al Norte, que han engrosado, sobre todo, las arcas de los bancos norteamericanos, empobreciendo a los pueblos del Sur y apuntalando a sus élites.
Las recomendaciones del Banco Mundial aceleran el proceso, por el cual los Estados se limitarán a controlar a sus ciudadanos, al tiempo que deja la economía bajo el control del capital internacional y desestructura sus sociedades. Sus ayudas han provocado la destrucción de recursos naturales; por ejemplo: sus proyectos de "forestación social" en la India condujeron a la expropiación de tierras comunales en beneficio de industrias con desastrosas consecuencias ambientales y sociales.-


























































