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Conmoción en el pueblo catalán de Salvador Torras

Castellar del Vallés

Feliu Torras y su mujer pasaban unos días de vacaciones en París cuando sus familiares de Castellar del Vallès les avisaron que tenían que volver "por un asunto grave". El miércoles por la noche, poco después de llegar al aeropuerto de El Prat, se enteraban de la noticia: su hijo, Salvador Torras Turrull, de 43 años, había muerto a tiros el miércoles en un hotel de Marraquech.En Castellar, donde Salvador era muy conocido, ayer todavía persistía el asombro y la conmoción. La familia no había recibido ninguna notificación ni pésames oficiales. "Parece increíble, pero nos tuvimos que enterar por los periódicos. El único contacto ha sido con la Embajada de España en Marruecos y nos han dicho que la repatriación del cadáver puede tardar entre dos y ocho días", se lamentaba una sobrina del fallecido, quien descarta la versión del atraco al hotel donde estaba alojado Salvador Torras. "Ha sido un ataque terrorista como una casa", sentencia.

Salvador Torras solía hacer viajes al extranjero cada verano con un grupo de amigos de Barcelona. En esta ocasión, tras hacer un recorrido por Marruecos se disponía a pasar una semana descansando en un hotel de lujo de Marraquech. Allí encontró la muerte.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de agosto de 1994