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Reportaje:

¿Aprobaría usted?

Cinco personalidades madrileñas cuentan qué habrían respondido en la selectividad

Cinco personalidades de la vida madrileña accedieron a pasar la prueba de selectividad para EL PAÍS con las mismas preguntas que cayeron este año. Las cuestiones que se les plantearon fueron de historia y de arte, ya que todos ellos habían estudiado humanidades. La prueba no era difícil, pero en la mayoría de los casos salvaron la papeleta con más labia que sabiduría. Todos ellos sabían el significado de "pucelana", una de las preguntas del examen de lengua donde pincharon muchos jóvenes. Con esta pregunta, el tribunal de la Universidad Autónoma rizó el rizo, ya que no figura en el, Diccionario de la Real Academia con la acepción que escogieron los examinadores: gentilicio de Valladolid. Así que, si oficialmente no existe, los que respondieron en blanco acertaron.Adrián Piera, de 61 años, presidente de la Cámara de Comercio e Industria, se licenció en Derecho. Si hubiera tenido que escribir durante hora y media de las unificaciones de Italia y Alemania, habría conectado con la actualidad: "Son dos países fundamentales en la unidad europea". Y añade: "Eso sí, desde luego que no pondría faltas de ortografía. Cree que "con la benevolencia del tribunal" se libraría del cate.

Este licenciado no se corta cuando se le plantea qué diría de la escultura clásica romana: "Podría salir airoso, aunque metiendo un poco de cuento, lo que es legítimo; los exámenes están también para ver la capacidad para expresarse y desenvolverse". Adrián Piera considera la selectividad como un sistema "relativamente injusto: me parece absurdo que un estudiante de Bellas Artes tenga que aprobar matemáticas e historia natural. Aunque entiende que tenga que haber una forma de selección.

Juan José Millás, escritor de 48 años, estudió Filosofía hasta tercer curso. "Lo dejé por el desapego de la enseñanza con la realidad", dice.

La pregunta sobre la escultura de la Roma clásica la superaría "con creces". Millás lo justifica: "En primero de carrera tuve un profesor de arte excelente, Alfonso Pérez Sánchez, el director del Prado que dimitió a raíz de la guerra del Golfo".

¿Y si hubiese tenido que hablar de la II Guerra Mundial y la preparación de la paz? "Habría salido bien parado, porque mi olfato me habría dicho que esta pregunta iba a caer este año; por un reflejo condicionado, se ha puesto en todas partes. A poco atento que estuvieses, sabrías que los profesores iban a caer en esa trampa. Millás, a la pregunta de si habría pasado, dice: "En cualquier caso, si pensase que no aprobaba, no lo iba a confesar".

La prueba de acceso le parece al escritor "un desastre". Y "la enseñanza académica, globalmente considerada, está muerta, transmite conocimientos muertos y no tiene que ver con la realidad".

Pedro Calvo, presidente nacional de Nuevas Generaciones del Partido Popular y diputado regional madrileño, se licenció en Historia. El benjamín del PP, de 26 años, considera fáciles las preguntas de selectividad, aunque matiza: "Sería un marrón, hay cosas de las que ahora no me acuerdo". Comenta que cuando se sometió a la prueba lo pasó fatal en Historia del Arte: "Me pusieron una diapositiva de un cuadro alegórico de Van Eyck. No tenía ni idea, incluso me chivaron el nombre del artista y lo escribí mal, todo junto. Casi me echan del examen".

Escultura romana: "No es tan difícil, se puede hablar de los escultores clásicos romanos", dice Pedro Calvo, cuando en realidad son desconocidos. "Y si no, para salir del paso, puedes conectarlo con los estilos, jónico, dórico y corintio".

Sobre la unificación de Italia y Alemania, Pedro Calvo dice acordarse "de Bismarck y de GarIbaldi".

En cuanto al sistema de acceso a la universidad, Calvo la sustituiría por otro proceso que sería la selección, en cada una de las facultades, de los aspirantes a estudiar en las mismas.

José Ángel Mañas, escritor revelación de 22 años que representa a esa generación que los norteamericanos han exportado al mundo, la X, se toma a chirigota el examen de El País Madrid considera que los representantes más destacados del neoclasicismo, apartado de una de las preguntas opcionales en la prueba de Historia del Arte, son Mariano Rubio y Jordi Pujol. Mientras que piensa que la unificación de Italia, después del triunfo electoral de Silvio Berlusconi, puede tambalearse. De la escultura clásica romana piensa que "es muy bonita".

¿Habría pasado la prueba después de esta sarta de disparates? Mañas se ríe, y matiza el no con un "probablemente".

El escritor define la selectividad como "una burrada", y lo razona: "Haces dos veces el mismo examen y te juegas mucho de golpe".

Paco Herrera, el portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Madrid, se licenció en Sociología y Periodismo. El político resuelve con soltura y exactitud las dos preguntas que se le plantean. Hace un análisis histórico, para nota, de los orígenes de la II Guerra Mundial y de su desarrollo. Pero al preguntarle sobre la escultura romana, su disertación se va por derroteros estéticos -ideal de belleza- y por su interrelación o continuación de la plástica griega. Como el resto de los entrevistados, considera injusta la selectividad.

Ha que recordar que manuales de COU sobre este tema se pierden en una taxonomía de estilos por épocas -julia, claudia, etc- cuya identificación se fundamenta en los tocados de las señoras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de julio de 1994