Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Moscú evita hacer recomendaciones sobre los candidatos a la presidencia de Ucrania

Los dirigentes rusos tratan de no dar pasos en falso y evitan iniciativas comprometedoras ante las elecciones presidenciales, que se celebrarán el próximo 10 de julio en Ucrania, en espera del resultado del duelo entre el actual líder, Leonid Kravchuk, y su contrincante, Leonid Kuchma. Los medios políticos moscovitas están divididos sobre la conveniencia de apoyar a uno o a otro candidato, y estas divisiones, se dan también en el Kremlin, según aseguran medios informados. Los dos aspirantes se muestran, entretanto, seguros de su victoria.

En opinión de sectores liberales rusos, Kravchuk responde mejor a los intereses de la transición a la economía de mercado en Rusia en la medida que no es previsible que pida ayuda a Moscú para rescatar la industria pesada y de defensa, en gran parte obsoleta, que es base de la economía en las regiones orientales de aquel país.El diálogo entre Kiev y Moscú sobre la Flota del Mar Negro, interrumpido actualmente, se reanudará después de las elecciones presidenciales, según manifestó el almirante Félix Gromov, comandante en jefe de las Fuerzas Navales de Rusia a la agencia Itar-Tass.

El mismo Leonid Kravchuk ha tenido que reconocer que a Yeltsin le es difícil "decidirse" en relación a Ucrania. En respuesta a una pregunta sobre la posibilidad de que el líder ruso apoye su candidatura, Kravchuk dijo comprender las dificultades de Yeltsin, pero recordó que él había apoyado al presidente ruso en octubre de 1993, durante la crisis con el Parlamento. "No en el uso de la fuerza, sino en sus pasos para reforzar la democracia", puntualizó Kravchuk, según el cual "Yeltsin encarnaba la política de democratización".

El actual presidente de Ucrania se presenta como el padre del Estado y es partidario de mantener una prudente distancia con Rusia, mientras Kuchma, ex director de la mayor fábrica de misiles del mundo, mantiene buenas relaciones en el complejo militar industrial de Rusia y defiende una mayor integración con el vecino oriental.

El resultado de la primera vuelta electoral, en la que Kravchuk quedó en primer lugar, con 9,9 millones de votos (el 37,72% de los votantes) seguido de Kuchma con 8,2 millones de votos (31,27% de los votantes) ha evidenciado la fisura que divide a Ucrania entre una, parte oriental partidaria del ex primer ministro y una parte occidental partidaria del actual presidente.

Los candidatos mejor situados después de los dos finalistas, VIadimir Lanoboi y Alexandr Moroz, se han negado a dar recomendaciones de voto a sus partidarios. Observadores políticos en Kiev piensan que una recomendación de voto no influirá en el voto real e incluso podría ser contraproducente. Moroz y Lanoboi, obtuvieron respectivamente, 3,5 millones de votos, o algo más del 13 %, y 2,5 millones, o 9,5%, respectivamente. Los políticos ucranios están divididos sobre el comportamiento del electorado de estos políticos, y mientras unos pronostican que los partidarios del socialista Alexandr Moroz votarán mayoritariamente por Leonid Kuchma y los de Lanovói lo harán por Kravchuk, otros opinan que tanto unos como otros apoyarán a Kravchuk en segunda vuelta.

En un gesto sorprendente a sólo una semana de la celebración de las elecciones, el actual presidente destituyó ayer a un viceprimer ministro con responsabilidades en Agricultura y cesó al ministro de Salud. Kravchuck anunció los cambios en un mitin electoral y aseguró que ambas medidas son un primer paso en una cruzada anticorrupción.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de julio de 1994

Más información

  • El diálogo sobre la Flota del Mar Negro se reanudará tras las elecciones